Con temperaturas de 29º y el astro rey dominando la escena, la principal playa urbana de Gijón recupera su esplendor veraniego en vísperas del inicio de la nueva estación; se espera que este viernes las máximas vuelvan a estar disparadas
Oficialmente, queda exactamente un mes para que el verano se convierta en una realidad secundada por los calendarios. Insistimos: ‘oficialmente’. Porque, después de una primera mitad de la primavera marcada por las lluvias, el viento y un mal tiempo generalizado, ayer Gijón vivió una jornada que en nada desmereció a las más icónicas de la temporada estival. Con máxima de 29º a primera hora de la tarde, y un sol de justicia cayendo a plomo sobre la ciudad, no sorprende que cientos de personas optasen por enfundarse sus bañadores y bikinis, tomar toallas y sombrillas, y lanzarse a la playa de San Lorenzo, el principal arenal urbano gijonés. Por supuesto, ese flujo humano todavía distó mucho de las auténticas marabuntas de julio y agosto, pero sí sirvió de entremés de lo que, como la climatología siga así, se avecina. De momento, la previsión para hoy viernes es igualmente tórrida, con máxima de hasta 31º grados, mínimas de 17º y un poder de seducción de San Loreno que pocos dudan que vaya a repetirse.







