El Comité de Empresa reitera una demanda largamente planteada al Consistorio: la instalación de un aseo que puedan utilizar los conductores de las líneas 1, 71 y, sobre todo, la 12; el equipamiento, se afirma, fue adquirido «hace años», pero aún no se ha colocado

Quizá a muchos les resulte un tema frívolo, escatológico o, directamente, incómodo, pero… Admitámoslo… ¿A que es un suplicio tener ganas de cumplir con las necesidades de evacuación propias de cualquier ser humano, y no contar a mano con un lugar adecuado para hacerlo? Pues esa es la realidad cotidiana que, según afirma el Comité de Empresa de EMTUSA, sufren a diario los conductores de las línea 1, 71 y, sobremanera, 12. En un comunicado remitido este viernes a los medios, la representación de los trabajadores ha vuelto a reclamar al Ayuntamiento que resuelva el bloqueo que impida la instalación de un baño en la cabecera que esas tres líneas tienen en el camino de Rubín, en El Cerillero. La petición no es nueva, cierto, pero desde hace dos años se ha vuelto aún más dolorosa. ¿La razón? Que el baño en cuestión no solo está comprometido, sino ya comprado y a expensas de ser colocado.
«Esta situación afecta directamente a las condiciones laborales de los conductores», asegura el Comité de Empresa en el escrito, antes de exigir a las partes implicadas que se pongan de acuerdo y resuelvan la papeleta. El asunto, como se ha dicho, tiene su solera, pues hace años que los empleados vienen solicitando disponer de un baño en El Cerillero. Cierto es que, hoy por hoy, los chóferes de la 1 y de la 71 disponen de uno de tales equipamientos en Cabueñes, la otra cabecera de sus respectivos trazados, pero resulta insuficiente para atender las necesidades en una parada, la cercana al hospital, en la que es frecuente que se acumulen varios autobuses y, por extensión, usuarios del baño. Con todo, la situación más seria se da entre los conductores de la línea 12, que enlaza El Cerillero con Contrueces; en su caso, no existe aseo alguno en ninguna de ambas cabeceras, lo que fuerza a los trabajadores a consumir en negocios hosteleros cercanos para poder utilizar sus baños… Cuando hay alguno de dichos establecimientos disponible, que no es siempre.
«Es algo injusto y hasta ridículo; no se puede esperar que un profesional gaste su propio dinero para tener la posibilidad de hacer sus necesidades, y menos cuando ya se tienen comprado el elemento que lo solucionaría», afean fuentes del Comité consultadas por este diario. Las mismas fuentes aclaran que el bloqueo se debe a una falta de acuerdo entre EMTUSA y la Concejalía de Obras; ambos actores reclaman al otro pasos que permitan la instalación del baño en El Cerillero, sin que ninguno de ellos se haya avenido a ceder. Y, de eso, han transcurrido ya dos años. Así las cosas, la representación de los trabajadores insiste en que «es necesario que haya, al menos, un baño por cabecera»; solo así, prosiguen sus integrantes, se atenderían las necesidades fisiológicas lógicas de los conductores. Y concluyen advirtiendo de que, en caso de que el Gobierno local no solucione la cuestión, se reservan «el ejercicio de cuantas acciones sindicales y legales resulten oportunas».