
Nicolás Alcázar y Daniel Roces, dos bailarines gijoneses en el Staatsballett de Hannover, protagonizan una noche especial en el arranque de gira de la nueva obra de Goyo Montero
Saber que lo más granado del baile internacional ha surgido del mapa español y concretamente de Gijón, es la misma sensación que daría ir por la playa de San Lorenzo como si solo fuera “pa ti”, hinchada como un pavo ¡vamos!
Eso sí para poder disfrutar de esa noche especial de baile, hubo que viajar a Madrid, al Centro Danza Matadero, porque el ballet de Hannover, dirigido por el coreógrafo madrileño Goyo Montero, abría gira allí.
¿Y porqué era tan importante asistir al estreno? Pues porque con Montero trabaja desde hace años el bailarín gijonés Nicolás Alcazar, así que sus padres movilizaron- no tuvieron que insistir mucho, mejor dicho, nada- a un nutrido grupo de amistades para poder disfrutar de Goldberg, la obra que el brillante coreógrafo ha creado inspirado en las Variaciones de Johann Sebástian Bach.
Una de las personas más especiales que no faltó fue la bailarina Alejandra Tassis, profesora que formó a “Nico” para acceder al Conservatorio de Música y Danza de Gijón y poder comenzar su carrera.
La obra es un destello de imágenes de luz y sombra donde los excepcionales 28 bailarines, que forman esta nueva compañía del Staatsballett de Hannover, sumidos en sueños y pesadillas ejecutan solos, dúos, tríos y piezas de conjunto. Unas hora y cuarto que se queda cortísima por la intensidad que despierta en el espectador.
Cómo jovencísimos que son bailarines, disfrutaron del éxito, con fantásticas críticas de prensa, y de las noches madrileñas. Eso sí no dudaron en posar para Migijon, que descubrió in situ, que “Nico” no es el único asturiano en la compañía. Daniel Roces originario de Caldones, es otro de los virtuosos. Tendremos que conocerlo mejor cuando visite Asturias.
¡Ah! Y de paso lanzar desde estas líneas un mensaje a navegantes…queremos Goldberg o cualquier otra obra de Goyo Montero en La Laboral. Queda dicho.








