Gijón Industrial y Ceares versus un protocolo “casi inviable”

19 de septiembre de 20208min

Gijón Industrial y Ceares versus un protocolo “casi inviable”

19 de septiembre de 20208min
Gijón Industrial y Ceares afrontan el regreso de la Tercera División con medidas anti-Covid y con un presupuesto a la baja por los gastos derivado de la pandemia


Hace medio año el coronavirus dejó en fuera de juego al fútbol gijonés. Aquel domingo 7 de marzo fue el pitido final de una temporada que quedó completamente paralizada por la pandemia.

El balón no ha vuelto a rodar sobre el verde y en los desangelados campos de fútbol reina un silencio que ha amordazado su esencia. Se apagó el sonido del gol, el golpeo seco de balón, el grito de la afición, el chasquido de las pipas que devoran los más nerviosos desde la grada… Ahora la maquinaria futbolística se engrasa para volver a arrancar en todas las categorías siguiendo el protocolo marcado por la Real Federación de Fútbol del Principado de Asturias. Lo hará con olor a gel hidroalcohólico, con mascarilla y con el metro en la mano para medir la distancia de seguridad.

Anuncio del UC Ceares (Facebook)

Será un reto para los clubes, especialmente para el Gijón Industrial y el U.D. Ceares, los únicos de la ciudad que militan en Tercera División y que cuentan con una estructura de fútbol base en todas las categorías inferiores. “Los gastos derivados de la pandemia son elevados y nos ha obligado a ajustar al máximo el presupuesto”, coinciden ambos equipos en la radiografía de la complicada situación actual. 

“No es un protocolo difícil, pero llevarlo a la práctica con tanta gente es casi inviable”, Diego Junquera, presidente del Gijón Industrial

Junto con Regional Preferente y la Liga Nacional Juvenil, la Tercera División regresará el fin de semana del 18 de octubre. Esta última presentará un formato adaptado para reducir el número de contactos entre diferentes equipos. Estará dividida en un grupo de once y otro de diez. Los dos clubes gijoneses han quedado emplazados en el primero a falta de decidirse cuál será el sistema de competición. En cambio, en el caso del fútbol base aún no hay fechas, pero sí hoja de ruta. La Federación asturiana publicó hace unos días el ‘Protocolo de activación para la vuelta a la actividad’, un documento de 9 páginas que detalla cómo deben actuar los clubes asturianos para evitar contagios.

“No es un protocolo difícil, pero llevarlo a la práctica con tanta gente es casi inviable”, advierte Diego Junquera, presidente del Gijón Industrial. Por el momento, la pretemporada ya ha comenzado para el primer equipo, sus dos juveniles y uno de los cadetes. “Aunque no haya calendario en el fútbol base, nos sirve para chequear el protocolo y perfeccionarlo para cuando se vayan incorporando el resto de equipos”, explica el directivo del club fabril, que cuenta con 34 equipos (más de 500 chavales) que disputan sus encuentros en los campos de Santa Cruz, El Frontón y la pista de El Lauredal. En la misma tesitura se encuentra su vecino, el Ceares. “No pensábamos ni que se fuera a empezar. Si estuviese en nuestra mano, no lo haríamos”, confiesa su director deportivo, Íñigo Arza. El regional de Tercera juega en La Cruz sus partidos oficiales, pero algunos de sus equipos ya comparten instalaciones con el Veriña en el campo de fútbol de Lloreda

“Son gastos traducidos a miles de euros”

Los dos clubes gijoneses aplican en sus instalaciones el protocolo de prevención marcado por la Federación. Siempre debe haber a la entrada gel hidroalcohólico y el uso de la mascarilla es obligatorio, así como mantener la distancia de seguridad de 1,5 metros. Hay que limpiar las instalaciones al menos dos veces al día de forma exhaustiva, incluyendo el material de entrenamiento, que debe ser de uso individualizado. Además, deberán priorizar los ejercicios en grupos reducidos y evitar reuniones en lugares cerrados. “Son gastos traducidos a miles de euros. Y hace que nos tengamos que reinventar en muchos detalles. Por ejemplo, acabo de comprar petos que sean reversibles, porque los jugadores ya no se los pueden intercambiar. El gasto en agua también se eleva, porque cada uno tiene que tener su botella”, desgrana Arza sobre la nueva normalidad del Ceares

-¿Hay miedo a un brote? 

-Arza (Ceares) : Siempre lo hay, aunque se estén haciendo las cosas bien. Si pasa en hostelería, residencias, hospitales… Lo lógico es que en el fútbol acabe pasando tarde o temprano. Lo importante es que esté lo más contenido posible. Económicamente seguramente saldría mejor no salir a competir. El gran miedo es empezar y tener que parar, porque hay ciertos gastos que asumes y ya no puedes dar marcha atrás, como los contratos con los jugadores. Es la pescadilla que se muerde la cola, porque tu haces la planificación en torno al presupuesto que tienes y este año ha sido una incógnita total. Hemos tenido que hacer una estimación a la baja. 

El Indus, histórico de Gijón (Foto de unos tempranos años setenta, Facebook)

“El Ayuntamiento ni está ni se le espera”

La federación asturiana también exige elaborar un registro diario de todas las personas que acceden a las instalaciones para “poder realizar un seguimiento en caso de un posible rebrote”, tanto en los días de entrenamiento como de partido. ¿El problema? Que todos estos detalles para el sistema anti-Covid elevan considerablemente el presupuesto de los clubes. Sus cuentas van medidas al milímetro; cada euro cuenta. Por ejemplo, el ‘Indus’ ha elaborado un mapa de circulación para el campo de Santa Cruz y está preparando un carnet de abonado con banda electrónica para hacer más fácil la elaboración de este listado y evitar tener que contratar personal dedicado a ello. “Si ajustamos las cuentas, el dinero se acabaría en dos meses.

Por ejemplo, contratar un vigilante ya va a suponer un gasto anual de 24.000 euros y otros 16.000 tendrán que ir destinados a la desinfección. Esta temporada habrá pérdidas, porque es muy complicado conseguir medios económicos con esta situación”, lamenta el presidente del equipo del barrio de La Calzada. Hay que tener en cuenta que los clubes de Tercera gijoneses reciben una ayuda económica por parte del Consistorio considerablemente inferior a la que disfrutan otros rivales de la categoría en otros municipios asturianos. “El Ayuntamiento ni está ni se le espera. Hemos sido siempre un club abandonado. Por algo Gijón lleva 40 años sin un club en Segunda B salvo el filial del Sporting”, critica Junquera. 

“Realizar pruebas PCR a la plantilla antes cada encuentro costaría 2.000 euros”

Que finalmente se haya descartado obligar a realizar pruebas PCR a la plantilla de los equipos de Tercera antes de cada partido ha resultado un “alivio” para ambos clubes. “Todos lo desearíamos, pero es inviable. Hablamos de un gasto de 2.000 euros por partido”, cifra Junquera. Arza incide en la seguridad: “En el Ceares hemos hablado con los futbolistas sobre sus preocupaciones. La realidad es que los jugadores quieren volver cuando haya más garantías. Preferirían esperar”.

La Federación ha optado por facilitar a los clubes un formulario Covid para que los jugadores detallen posibles síntomas antes de que se celebre el partido. No habrá saludos antes del pitido inicial y la distancia de seguridad debe respetarse en el banquillo y en las duchas. ¿El problema? Que ni Industrial ni Ceares tienen sus vestuarios adaptados para ello, por lo que han optado por cerrarlos tanto para entrenamientos como para partidos de competición. “Ahora no hay problema, pero cuando llegue el mal tiempo se complica esta solución”, confiesa Arza. 


El gran “alivio” para los modestos será el regreso de su público a la grada. Mientras que El Molinón continuará vacío, los fieles de los equipos de barrio podrán volver a peregrinar a sus campos. Eso sí, con limitación de un tercio en el aforo para respetar la distancia de seguridad y evitar aglomeraciones. “Que la afición pueda acudir a Santa Cruz y no al Molinón puede amortiguar el golpe. Aunque la cantina seguirá cerrada y no celebraremos rifa. En breves empezaremos la campaña de socios del Industrial y esperemos que respondan, aunque sabemos que es una situación económica compleja para todos”, espera Junquera. Para el Ceares los abonados “son la gran incógnita”. En La Cruz acaban de comenzar el periodo de renovación de abonos. “Muchos esperemos que lo mantengan, pero no todos podrán entrar al campo”. La lucha del fútbol modesto frente al coronavirus solo acaba de empezar.

Por miGijón
5 2 votos
Valora este artículo
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
× Cuéntanos