El Ayuntamiento inicia la integración en COGERSA para un sistema más homogéneo y sostenible

El Ayuntamiento de Gijón y la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano (EMULSA Medioambiente) han iniciado el proceso administrativo para integrar los cuatro puntos limpios de la ciudad —Roces, Tremañes, Somió y La Calzada— en la red regional gestionada por COGERSA. El objetivo es avanzar hacia un modelo más eficiente, homogéneo y sostenible en la gestión de residuos, alineado con las políticas autonómicas y europeas.
El anuncio se realizó este miércoles en el marco del Consejo Local para la Prevención de Residuos de Gijón, donde se presentó un informe técnico que analiza la situación actual de estas instalaciones y plantea las actuaciones necesarias para su adaptación al sistema regional. En la actualidad, Gijón es una excepción dentro de Asturias, ya que sus puntos limpios son gestionados directamente por EMULSA, mientras que en la mayoría de los municipios este servicio depende de COGERSA.
Esta singularidad ha provocado diferencias tanto en los criterios de uso como en los costes de gestión. Con la integración, el Ayuntamiento busca equiparar el servicio al resto del Principado y facilitar a la ciudadanía el acceso a una red unificada, que permitirá utilizar cualquier punto limpio de Asturias con independencia del lugar de residencia.
No obstante, el proceso exige adaptar las instalaciones actuales a los requisitos de COGERSA, que establecen que los recintos deben ser completamente independientes y estar delimitados. En este sentido, los puntos limpios de Tremañes y La Calzada ya cumplen con estas condiciones, pero los de Roces y Somió presentan limitaciones estructurales al encontrarse integrados en otros complejos.
Para resolver esta situación, el informe técnico propone la creación de dos nuevos puntos limpios. El primero se ubicaría en la zona sur, en una parcela de unos 7.000 metros cuadrados en el polígono de Roces-Porceyo, lo que permitiría sustituir el actual de Roces, que pasaría a funcionar como centro de transferencia de EMULSA. El segundo se proyecta en la zona este, en parcelas de la avenida Albert Einstein próximas a la Escuela Superior de Marina Civil, con una superficie superior a los 11.000 metros cuadrados, en sustitución del de Somió. Ambas ubicaciones están siendo analizadas por los servicios municipales y cumplen, en principio, con los requisitos técnicos y urbanísticos.
El concejal de Medio Ambiente y presidente de EMULSA, Rodrigo Pintueles, destacó que esta iniciativa permitirá avanzar hacia un modelo “más alineado con la normativa vigente”, en referencia a la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados. Además, subrayó que la integración contribuirá a mejorar la eficiencia del servicio, optimizar recursos públicos y ofrecer un sistema más accesible y equitativo.
Durante el mismo consejo también se presentaron los datos de gestión de residuos correspondientes a 2025, que reflejan un aumento del volumen total tratado pero evidencian un estancamiento en la recogida selectiva. EMULSA gestionó el pasado año 128.765 toneladas de residuos urbanos, un 2,8% más que en 2024. De ellas, unas 46.900 toneladas correspondieron a fracciones recogidas por separado para reciclaje, lo que sitúa la tasa en un 36,4%.
Aunque esta cifra es superior a la media regional —Asturias se sitúa en el 24,35%—, sigue lejos del objetivo del 55% fijado por la Unión Europea para 2025. La mayor parte de los residuos sigue correspondiendo a la fracción resto, con más de 106.000 toneladas, lo que supone más del 80% del total.
Entre las fracciones recicladas destacan el papel y cartón (8.777 toneladas), los envases (5.716) y el vidrio (5.324), mientras que la recogida de materia orgánica alcanzó las 4.550 toneladas. La ciudad cuenta con una amplia infraestructura de recogida, con más de 3.100 contenedores de fracción resto, 1.290 de orgánica y cerca de 4.900 destinados a reciclaje.
El presupuesto ejecutado por EMULSA en 2025 superó los 54 millones de euros, con inversiones de 3,55 millones destinadas principalmente a la renovación de flota y contenedores. Además, se incorporaron nuevos camiones recolectores, se incrementó la frecuencia de lavado de contenedores y se instalaron sistemas para reducir los olores en la vía pública.
Estos datos evidencian la necesidad de reforzar las políticas de reciclaje, uno de los objetivos del Plan Municipal de Residuos Cero 2025-2030. Entre las medidas en marcha figuran campañas de sensibilización, la ampliación del servicio de recogida de restos vegetales y, precisamente, la integración de los puntos limpios en la red de COGERSA, considerada una pieza clave para mejorar los resultados en los próximos años.