‘Gijón de Sidra’ bate su participación con 16 llagares y tres sidrerías más que el pasado año

‘Gijón de Sidra’ afronta su decimoséptima edición creciendo en participación y reforzando su apuesta por una de las señas de identidad de la cultura asturiana. Un total de 36 sidrerías y 16 llagares tomarán parte este año en una cita que durante diez días convertirá los chigres gijoneses en escaparate de la sidra y de la tradición que rodea a su consumo.
El concejal de Urbanismo y Festejos del Ayuntamiento de Gijón, Jesús Martínez Salvador, presentó la nueva edición acompañado por representantes de la organización y del sector hostelero. El edil destacó especialmente el incremento de participantes, ya que este año se incorporan dos llagares y tres sidrerías más que en la pasada edición.
Martínez Salvador agradeció la implicación de establecimientos, productores y patrocinadores y puso en valor que una iniciativa con una trayectoria ya consolidada continúe creciendo después de 17 ediciones.
Una de las principales novedades llegará de la mano del arte. El gijonés Edgar Plans, uno de los artistas asturianos con mayor proyección internacional, firma el diseño del pañuelo conmemorativo de ‘Gijón de Sidra’. Sus característicos personajes y su estilo colorista han pasado por galerías y exposiciones de ciudades como Nueva York, París o Hong Kong.
Plans no pudo estar presente en la presentación al encontrarse regresando de París, donde trabaja en un encargo relacionado con la imagen del PSG. Durante el acto se leyó un texto suyo en el que recuerda su infancia y las visitas a las sidrerías acompañado por su familia.
«La tradición de socializar en las sidrerías es parte de la cultura asturiana y aquí en Gijón no es menos, sino más», señala el artista, que evoca esos establecimientos «donde nunca te sentías solo al entrar por la puerta y donde siempre hay y habrá un culín para ti».
Desde Fenicia, empresa organizadora del evento, Laura Fernández recordó que ‘Gijón de Sidra’ nació con el propósito de reivindicar la barra como lugar de encuentro y espacio natural para disfrutar de la bebida asturiana. Aunque numerosos establecimientos permiten vivir la experiencia también en mesa, la organización quiere mantener la esencia tradicional del consumo de sidra escanciada y compartida alrededor de la barra.
Por su parte, el presidente de Otea en Gijón, Ángel Lorenzo, destacó la importancia económica y cultural del producto. La sidra, defendió, no es únicamente la bebida más emblemática de Asturias, sino también una forma de «acoger y celebrar» y una actividad de la que dependen numerosas familias. En este sentido, reivindicó su papel como uno de los motores de la hostelería asturiana.
La programación arrancará con el primer culín a las 17.00 horas en la sidrería Champel. Este mismo establecimiento acogerá el día 19 la cata final, mientras que al día siguiente, a las 12.00 horas, tendrá lugar en el Ayuntamiento de Gijón la entrega de premios.
Durante diez días, gijoneses y visitantes tendrán así una nueva oportunidad para recorrer los establecimientos participantes y descubrir diferentes llagares manteniendo una tradición que ‘Gijón de Sidra’ reivindica desde hace ya 17 ediciones: la sidra como bebida, pero también como punto de encuentro y forma de entender la vida social asturiana.