El fenómeno podrá observarse en todo el Principado el miércoles 12 de agosto, con 78 puntos oficiales de observación y un dispositivo especial de seguridad y movilidad

Asturias se prepara para vivir este miércoles uno de los fenómenos astronómicos más destacados de las últimas décadas. El eclipse solar total será visible desde todo el Principado si las condiciones meteorológicas lo permiten y se espera una importante afluencia de personas a los principales puntos de observación. El eclipse comenzará alrededor de las 19.30 horas, cuando la Luna empezará a cubrir el Sol. La fase máxima está prevista para las 20.28 horas, momento en el que la Luna ocultará completamente el disco solar y Asturias quedará durante unos instantes en oscuridad. La totalidad tendrá una duración aproximada de un minuto y 50 segundos, aunque variará según el lugar desde el que se observe. El fenómeno continuará hasta las 21.16 horas.
El Principado, en colaboración con la Federación Asturiana de Concejos (FACC), ha habilitado 78 puntos oficiales de observación, uno por municipio, con el objetivo de facilitar el seguimiento del eclipse en emplazamientos adecuados y seguros. Entre los principales puntos se encuentran el Parque del Oeste de Oviedo, el Mirador de la Providencia de Gijón y la explanada del Centro Niemeyer de Avilés. En el occidente, Caroyas, en Valdés, será uno de los principales enclaves, con capacidad para unas 9.000 personas. También se habilitará el Cabo Peñas, con un aforo de 200 personas.
En el oriente destacan el Paseo de San Pedro de Llanes, la playa de La Franca, en Ribadedeva, y la playa de La Espasa, en Caravia. En la zona de montaña, algunos de los puntos escogidos son el puerto de la Cobertoria, en Quirós, y el alto de Coto Bello, en Aller. En los Picos de Europa, el emplazamiento de referencia será Sotres, en Cabrales. Las autoridades recomiendan preparar los desplazamientos con antelación y seguir las indicaciones de tráfico y emergencias. El dispositivo especial desplegado en Asturias contará con unos 1.300 efectivos y se reforzará el transporte público para hacer frente a la previsible llegada de visitantes.
La regla fundamental: nunca mirar al Sol directamente
La principal recomendación de seguridad es clara: no se debe observar el Sol directamente sin protección adecuada, ya que puede provocar lesiones graves en la retina. Para seguir el eclipse es necesario utilizar gafas específicas para eclipses que cumplan la norma ISO 12312-2. No sirven las gafas de sol convencionales ni otros sistemas improvisados. Antes de utilizarlas conviene comprobar que están en perfecto estado y que no presentan arañazos, perforaciones, roturas, raspaduras o dobleces.
Tampoco debe observarse el Sol directamente a través de prismáticos o telescopios sin un filtro solar específico colocado delante del objetivo. En caso de utilizar cámaras fotográficas, estas también deben contar con los filtros apropiados.
¿Cuándo se pueden quitar las gafas?
Durante las fases parciales, tanto antes como después de la totalidad, las gafas deben permanecer puestas si se quiere mirar directamente al Sol. La excepción llega durante la fase de totalidad, cuando la Luna cubre completamente el disco solar. Solo durante esos aproximadamente 110 segundos será seguro retirar las gafas para observar la corona solar. En ese momento podrá apreciarse la corona solar, un halo blanquecino que rodea el Sol, además de otros fenómenos como las llamadas perlas de Baily. También podrán distinguirse algunos planetas y estrellas en el cielo oscurecido. Una vez que la Luna empiece a descubrir de nuevo el Sol, habrá que volver a colocarse inmediatamente las gafas de eclipse.
Además del propio eclipse, durante la observación se podrán apreciar otros cambios en el entorno. Los expertos recomiendan prestar atención a la evolución de la luz, las sombras y la temperatura, así como al comportamiento de los animales ante el oscurecimiento repentino. El eclipse coincidirá, además, con otro acontecimiento astronómico: la noche del 12 de agosto tendrá lugar el máximo de actividad de las Perseidas, por lo que, una vez terminado el eclipse y ya sin luz solar, también será posible intentar observar la lluvia de estrellas.