La petición de las cocineras, armada por CCOO, verbalizada por IU y apoyada por toda la oposición, de modificar el contrato para incluir ayudantes en los centros con más de sesenta comensales se topa con el rechazo del Gobierno
El concejal Jorge Pañeda condiciona cualquier cambio al futuro traspaso de la competencia al Principado y recuerda que la afectadas trabajan para una empresa privada, aunque afirma que «ahora se están haciendo supervisiones»

Es muy seductor, cuando un determinado escándalo se ceba con un político en concreto, echar la vista atrás hacia aquel ‘caso Watergate’ que le costó la presidencia de Estados Unidos a Richard Nixon, y tomar prestado su nombre. Esta mañana, en el curso del Pleno ordinario de julio, el portavoz de IU, Javier Suárez Llana, así lo ha hecho, acuñando el término ‘Comedorgate’ para designar la polémica en torno a los comedores escolares que sacude al concejal de Educación, Jorge Pañeda… Y que hoy ha crecido en tensión un grado más. El edil en cuestión, del PP y con el apoyo del resto del Gobierno, ha cerrado la puerta a una propuesta de los de Suárez Llana para reforzar, a partir del curso 2027/28, el servicio de cocina en aquellas escuelas infantiles con más de sesenta comensales diarios, modificando el contrato suscrito con la empresa adjudicataria. La idea no partía del partido en la oposición; por el contrario, bebe de una reivindicación armada por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) a partir de los relatos de las cocineras afectadas. Una de ellas, María Cruz Valderrey, trabajadora en la escuela ‘Los Pegoyinos’, ha narrado las condiciones en las que todas ellas se ven forzadas a desarrollar su labor.
«Muchos días marcho del trabajo llorando», ha admitido Valderrey, instantes antes de describir al detalle su día a día en las cocinas de un centro que alimenta a 78 niños de entre 0 y 3 años, y a una docena de adultos; algunos de ellos, claro, con necesidades alimenticias especiales. En unas jornadas descritas como «maratonianas», la profesional ha tratado de hacer ver la dificultad que, cuando se está sola entre los fogones, entraña «contar con dietas como la halal, las veganas y vegetarianas, las que tienen alguna intolerancia…». Y es que el trabajo de Valderrey, como el de sus compañeras de otras tres escuelas infantiles de la ciudad, no se limita a preparar los platos; hay que recibir y colocar pedidos, tomar muestras de todo cuanto se prepara, limpiar a conciencia las superficies utilizadas para evitar contaminaciones cruzadas, fregar… Todo ello, en ocho horas, teóricamente, pues, «aunque mi horario sería de 6.30 a 14.30 horas, a 6 estoy allí, y hay días que a las 15.30 sigo». La razón no es solo la sobrecarga, sino también «el miedo a hacer algo mal; muchas veces me caigo, me quemo o me accidento, y quiero hacer bien mi trabajo, pero no puedo».
«Si se ve necesidad de refuerzo, se estudiará incluirlo en el pliego, siempre que las normas lo permitan»
Jorge Pañeda, concejal de Educación
Esta petición no es nueva, ni mucho menos. Tal como Valderrey ha recordado a Pañeda, «llevamos con este problema nueve años, y tres luchando porque llegue al Ayuntamiento». Este lunes se dio un gran paso adelante cuando el edil, junto con la jefa del Servicio, accedió a reunirse con las afectadas, si bien ese encuentro «llegó tarde». Entonces, como hoy, las cocineras plantearon la solución: contratar a una auxiliar por escuela que rebase los sesenta comensales por día. Teniendo en cuenta que son tres los centros en dicha tesitura, bastaría modificar el pliego con la empresa para incluir otras tantas jornadas parciales, con un salario base de unos 620 euros. Precisamente el punto que Suárez Llana, mirando hacia el curso 2027/28 -pues el pliego para el que viene ya está aprobado- ha planteado durante la exposición de su propuesta, que también contempla ejecutar una evaluación de riesgos en las cocinas, y comprometer en el próximo presupuesto las partidas para adecuarlas a los estándares de seguridad y salud laboral. La idea ha logrado los votos a favor de IU, formación autora del texto; de Podemos, del PSOE e, incluso, de Vox. Sin embargo, no ha convencido ni ha Pañeda, ni al PP, ni a Foro, ni tan siquiera al concejal no adscrito, Oliver Suárez. Todos ellos se han posicionado en contra, tumbando cualquier posible progreso de la reivindicación.
«No nos constaba ninguna petición formal de reunión», ha comenzado el titular de Educación durante su turno, defendiéndose de las acusaciones de haber demorado el encuentro con las cocineras de las escuelas perjudicadas. Pañeda ha ido más allá al afirmar que «alguien hizo mal su trabajo», y ha comentado directamente a Valderrey, en referencia al registro de dicha solicitud de reunión, que «usted dijo que igual se le había olvidado algo; quizá olvidó esto». A partir de ahí, el edil ha negado que en la escuela ‘Atalía’, una de las tres afectadas, constasen problemas, aunque sí ha concedido que, tras la cita del lunes, «ahora se hacen supervisiones de los controles de las cocinas». Su conclusión es que el problema no es tanto la variedad de tareas a realizar en esas ocho horas, como «la cantidad de menús diferentes». No obstante, por encima de lo anterior, Pañeda ha recalcado de toda modificación de los pliegos está condicionada «a la futura integración de nuestras catorce escuelines en el Principado», por lo que los cambios «deben consensuarse», dado que el contrato «se subrogará». Y puesto que ese contrato delega el servicio de comedores en una empresa privada, «es esta última la que se ocupa de su personal». Aun así, el edil ha apuntado que, «si se ve necesidad de refuerzo, se estudiará incluirlo en el pliego, siempre que las normas lo permitan».
«La empresa está cumpliendo; son ustedes los que no cumplen»
Javier Suárez Llana, portavoz de IU Xixón
Consciente de la derrota que se avecinaba en la votación, Suárez Llana ha usado el turno de cierre para intentar desmontar algunas de las afirmaciones de Pañeda. De entrada, ha rechazado de todo punto que los problemas fuesen desconocidos por la Concejalía de Educación, toda vez que «el 14 de junio de 2025 ya estuvo con las cocineras». También ha desmentido que la escuela ‘Atalía’ carezca de inconvenientes similares a los descritos por Valderrey en ‘Los Pegoyinos’, con un matiz añadido: que la ‘Atalía’ «tiene los mismos problemas que motivaron que a la escuela ‘La Serena’ se le asignase una auxiliar de cocina». Pero, por encima de todo, el portavoz de IU ha afeado al concejal del PP que haya intentado desviar responsabilidades a terceros agentes. «La empresa está cumpliendo; son ustedes los que no cumplen», ha sentenciado, esgrimiendo como prueba el que «no haya querido ver el problema, ni asumir la irrisoria cantidad para resolverlo». La demostración definitiva, a juicio de Suárez Llana, de que «está instalado en la excusa y en la negación».