El sindicato CSIF denuncia ante la Junta General la insuficiencia de recursos y el aumento de casos en centros de educación especial, mientras docentes reclaman complementos salariales por riesgos laborales

El sistema de educación especial en Asturias atraviesa una situación crítica. Este jueves, el sindicato CSIF Educación Asturias presentó ante la Junta General del Principado un panorama marcado por la escasez de recursos, la sobrecarga del personal y brechas salariales que sitúan a los docentes asturianos entre los peor remunerados de España. Jorge Caro, presidente de CSIF, calificó la situación de «administración desbordada» y alertó de que no se trata de «errores puntuales, sino de un colapso estructural» en la gestión educativa. Entre los problemas señalados se encuentran el transporte escolar colapsado desde el inicio del curso en localidades como Lena, Llanera y Siero; la falta de dirección completa en varios colegios y la ausencia de proyectos en más de la mitad de las direcciones convocadas.
El sindicato detalló un aumento del 310% en el alumnado con Trastorno del Espectro Autista en los últimos años, mientras que los recursos especializados solo han crecido un 31%. Este «efecto tijera», como lo definieron, refleja un desequilibrio entre la creciente complejidad en las aulas y la insuficiencia de personal para atenderla. Pablo Aldecoa, maestro y padre de Mael, el niño gijonés al que hubo que amputar las cuatro extremidades, describió la situación con crudeza: «El colegio al que acude mi hijo cuenta con apenas 10 auxiliares para atender a 178 alumnos. Hay niños que se están muriendo, niños que tienen que ser aspirados con una máquina y que si se descuidan cinco minutos están en riesgo vital».
Aldecoa relató también la frustración que siente ante la falta de recursos y apoyo: «Me sentí desolado al ver cómo sufren agresiones los profesionales por parte de alumnos totalmente abandonados. Y me sentí avergonzado porque a mi hijo se le ofreció una auxiliar a jornada completa, mientras hay casos mucho más graves sin atender». El maestro reclamó «sentido común, humanidad y empatía» para los siete colegios de educación especial de Asturias, que, según su testimonio, permanecen «totalmente abandonados».
Condiciones laborales y brecha salarial
El sindicato puso sobre la mesa además la desigualdad en los complementos salariales. Mientras el personal laboral de los centros recibe compensación por riesgos y peligrosidad, las maestras no perciben estos complementos pese a las agresiones que enfrentan a diario. Así, CSIF recordó que los docentes asturianos ganan 680 euros menos al mes que la media nacional y calificó las mejoras prometidas en el pacto autonómico, 100 euros en 2026 y 40 en 2027, de «migajas insuficientes» que no compensan la pérdida acumulada desde los recortes de 2010.
Para hacer frente a la situación, el sindicato presentó cuatro demandas urgentes: un plan de choque para cubrir vacantes estructurales y reducir la interinidad al 8% real; complementos de peligrosidad inmediatos para docentes de educación especial y quienes atienden alumnado con problemas de conducta; refuerzo real de recursos de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y Orientación; revisión integral del pacto retributivo para recuperar poder adquisitivo y atrasos desde 2010. De igual manera, también advirtió que responderá «con contundencia” si la Ley de Salud Escolar, considerada una «aberración» por el sindicato, vuelve a plantearse, al entender que pretendía convertir a los docentes en «cirujanos barberos del siglo XXI».