El cuadro original sigue sin aparecer, pero unos clientes han protagonizado un gesto que ha emocionado a los responsables del establecimiento

La historia de la ‘Mona Lisa’ desaparecida de un conocido establecimiento hostelero de Gijón tiene un nuevo capítulo. Y, aunque el misterio sobre el paradero del cuadro original continúa, el desenlace ha dejado una sorpresa que sus protagonistas difícilmente olvidarán. Bella Vida Coffee-Bar ha anunciado que su emblemática reproducción no ha regresado al establecimiento, pero unos clientes han conseguido devolver la ilusión a sus responsables enviándoles una nueva Mona Lisa desde Portugal.
Todo comenzó cuando el establecimiento gijonés denunció públicamente, a través de sus redes sociales, la desaparición de un cuadro que llevaba prácticamente una década formando parte de su decoración. Según explicaron entonces sus responsables, una persona se lo había llevado de la puerta del local alrededor de las 18.10 horas.
La pieza no era un simple elemento decorativo. Había acompañado al negocio desde su apertura, hacía casi diez años, y se había convertido en parte de su identidad. Por eso, sus responsables decidieron lanzar un llamamiento a través de Instagram, solicitando colaboración ciudadana y concediendo un plazo de 48 horas para que fuera devuelta antes de presentar la correspondiente denuncia.
«Os tenemos grabados en vídeo y se os ve perfectamente», advertían entonces desde Bella Vida, asegurando disponer de imágenes de las cámaras de seguridad que permitirían identificar a quien se llevó el cuadro.
Sin embargo, la esperada devolución nunca llegó.
«Nuestra Mona Lisa no apareció… Sabemos con quién se fue»
Ahora, el establecimiento ha actualizado públicamente lo sucedido con un mensaje que combina resignación, ironía y agradecimiento.
«Nuestra Mona Lisa no apareció… Sabemos con quién se fue, pero…», comienza la publicación, acompañada de un emoticono que deja entrever que los responsables del negocio dispondrían de información sobre la persona que se llevó la reproducción.
No obstante, Bella Vida no ha ofrecido más detalles sobre su identidad ni ha aclarado si finalmente llegó a formalizar la denuncia anunciada.
Pero la historia no termina ahí. Cuando parecía que el establecimiento tendría que resignarse a perder definitivamente una de sus piezas más características, llegó una sorpresa inesperada desde el extranjero.
«Cuando uno empieza a perder la fe en el ser humano, siempre aparece un pequeño resquicio de esperanza», explican desde el negocio.
Una nueva Mona Lisa, llegada desde Portugal
Unos clientes del establecimiento, conocedores de lo sucedido, decidieron tener un detalle muy especial con Bella Vida: enviarles una nueva reproducción del famoso cuadro de Leonardo da Vinci.
«Unos clientes maravillosos nos han enviado esta preciosidad desde Portugal y no os imagináis la ilusión que nos ha hecho», celebran los responsables del local.
La nueva incorporación, además, tiene una particularidad: su tamaño. Tanto es así que han decidido bautizarla con un nombre que refleja el humor con el que han recibido el regalo.
«Os presentamos a nuestra Mona Lisa 2.0, ¡la grandona! Porque, como todo en Gijón… ¡a lo grande!», anuncian.
De esta forma, el establecimiento recupera uno de los elementos más simbólicos de su decoración, aunque no se trate de la pieza original.
«Gracias por este regalazo y por recordarnos que, aunque algunas decepcionen, siempre hay personas que merecen muchísimo la pena», concluyen desde Bella Vida.
Así, mientras la primera Mona Lisa continúa desaparecida, su sustituta ya ha llegado a Gijón gracias a la generosidad de unos clientes.