La Guardia Civil apunta a un posible delito de lesiones por imprudencia grave y a un intento de eludir responsabilidades tras el siniestro

La Guardia Civil investiga a un hombre de 63 años, vecino del concejo de Yernes y Tameza, como presunto autor de un delito de lesiones por imprudencia grave tras un accidente ocurrido en octubre de 2025 en una vía del occidente asturiano. Según ha informado la Comandancia del Principado de Asturias, los hechos se remontan al 6 de octubre del pasado año, cuando una persona que viajaba en un tractor sufrió una caída y fue posteriormente atropellada y arrastrada por el remolque del vehículo, resultando herida de gravedad. El siniestro tuvo lugar en el kilómetro 21,900 de la carretera AS-311, que conecta Grado con Tameza.
La víctima fue trasladada al Hospital Universitario Central de Asturias, donde ingresó con lesiones de consideración. Sin embargo, desde el inicio de la investigación, los agentes detectaron irregularidades en la versión ofrecida sobre el origen de las heridas, ya que el lesionado no detalló en el servicio de urgencias que estas se hubieran producido en un accidente de tráfico. El caso fue asumido por el Equipo de Investigación de Siniestros Viales (EIS) del Destacamento de Tráfico de Luarca, integrado en la Unidad de Investigación de Seguridad Vial. Durante más de dos meses, los agentes llevaron a cabo diversas diligencias, incluyendo inspecciones oculares, toma de declaraciones, análisis técnico de las lesiones y reconstrucción de los hechos.
Las pesquisas permitieron concluir que las lesiones eran compatibles con un accidente de tráfico en el que la víctima viajaba de forma indebida sobre el guardabarros del tractor. Tras caer a la calzada, fue alcanzada por el remolque, lo que provocó las heridas graves. Además, la investigación recoge que el conductor trasladó al herido en un turismo hasta el hospital y, presuntamente, le sugirió que declarase que las lesiones se habían producido por una caída desde una escalera, con el objetivo de evitar responsabilidades legales y posibles reclamaciones.
Los agentes también constataron que el tractor implicado carecía de seguro en vigor y tenía la inspección técnica caducada desde enero de 2012, lo que agrava la situación administrativa del investigado. Asimismo, el conductor ya había sido investigado anteriormente por hechos de naturaleza similar. Las diligencias han sido remitidas al tribunal competente en Grado. De confirmarse los hechos, el investigado podría enfrentarse a penas que incluyen prisión de tres a seis meses o multa económica, además de la posible retirada del permiso de conducción por un periodo de entre uno y cuatro años.