A la espera de los resultados del análisis toxicológico, todo apunta a que el hombre, de 83 y hermano del también difunto pintor Eduardo Úrculo, sufrió una indisposición que le llevó a golpearse en la caída; fue encontrado en su vivienda de Celorio
Pocos eran los que dudaban de que todo se hubiese debido a un hecho trágicamente accidental; sin embargo, cualquier posible duda que quedase ya ha quedado desterrada. La autopsia practicada en el Instituto de Medicina Forense de Asturias a José María Úrculo ha descartado de todo punto la participación de terceras personas en su muerte, ocurrida ayer viernes en su vivienda de Celorio. Así, y a expensar de los resultados del análisis toxicológico, todo apunta a que el hombre, de 83 años y hermano del igualmente difunto pintor Eduardo Úrculo, sufrió alguna clase de indisposición; en su caída, se habría golpeado, lo que explicaría las lesiones físicas que presentaban en la cabeza.
Muy querido y respetado por sus vecinos, Úrculo fue hallado en la mañana de ayer por un amigo en una construcción anexa al edificio principal; concretamente, en una estancia que hacía las veces de cuarto de baño. En un primer momento hubo quienes, en los alrededores, teorizaron con la posibilidad de un asalto, hipótesis que, ya desde los primeros compases de la investigación, efectivos del instituto armado, consultados de forma extraoficial, señalaron como poco plausible. No obstante, y pese a las revelaciones de esta mañana, el cuerpo aún no ha sido entregado a su familia, razón por la que se desconoce cuándo, dónde y de qué modo se le rendirá una última despedida.