Durante más de tres horas, miembros del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Asturias y las afectadas permanecieron en las instalaciones de la empresa pública, hasta que fueron atendidos; mañana está convocada una concentración a las 13 frente a la consejería

Los casos de Cristina y Lorena, inquilinas de Viviendas del Principado de Asturias (VIPASA) en Gijón, y Desiré y Dori, de pequeño propietarios en Oviedo y Gijón, fueron llevados esta mañana a la sede de la empresa pública por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Asturias para tratar de para sus desahucios y buscar una solución habitacional urgente para estas cuatro mujeres y las hijas menores de Cristina, víctima de violencia de género al igual que Lorena, y Desiré, de 9 y 6 años, de manera respectiva. En torno a las 11 acudieron a las oficinas para ser atendidas, pero ante la ausencia de la persona responsable y la falta de un gerente tras ser cesada en enero Susana González García, decidieron iniciar un encierro en el lugar.
«La idea era presionar lo máximo posible», explica Andrés García, del sindicato. A las 14.10 horas, con VIPASA ya cerrado al público, y «cuando iban a llamar a la Policía», fueron finalmente atendidos. «Nos comunicaron que no se van a oponer si el juzgado decide aceptar los recursos presentados pese a la posibilidad de hacerlo, que iban a facilitar las cosas, pero no a retirar la petición de desahucio», informa al respecto de los casos de Cristina y Lorena, inquilinas de la sociedad. «En lo que respecta a la búsqueda de una solución habitacional urgente para las cuatro y la paralización de los desahucios, nos trasladaron a la Consejería de Vivienda», por lo que convocan a la ciudadanía mañana a las 13 horas para realizar «una concentración» ante la sede. La situación más urgente es la de Desiré, que vive en el barrio ovetense de Las Campas, con orden de ejecución del desahucio «para dentro de dos martes», esto es, el 7 de abril.