
La sala Albéniz acogió una tarde de moda, flamenco y solidaridad organizada por la entidad, con un homenaje a quienes afrontan la enfermedad y un recuerdo para las mujeres que no lograron superarla
Celebrar la vida, esa es la frase que siempre se escucha decir a Carmen de Gainza, “madre” en La Casa de la Vida, que desde hace unos años se encuentra en la calle Manuel Llaneza 58. Y además de celebrarla, comérsela a bocados, no dejar pasar de largo ni un minuto de ella, porque a cualquiera y en cualquier momento puede tocarle a la puerta el maldito bicho, el cáncer. Y oigan, sin distinciones. Tanto mujeres como hombres estamos expuestos a padecer esta patología. De echo durante la celebración del desfile organizado por la gran familia que es La Casa de la Vida, uno de los asistentes contó su propia experiencia con el cáncer mamario.
Animado por el presidente fundador de Synergy Club Gijón, Luis Fernández, relató cómo se le hincha el brazo y demás secuelas producidas por haber sufrido una mastectomía.
Acompañando al fundador Tasio del Reguero que es a su vez presiente de Synwergy y una de las mujeres más fotografiadas de las últimas semanas, Isabel Viña, nueva presidenta de la Asociación Española Contar el Cáncer de Gijón, que no ha parado desde su nombramiento, además de visitar algunos de los puntos de recaudación colocados con motivo de la fecha.
Pero estas líneas no son para recordar enfermedades son para contar lo divertido y siempre valiente que fue el desfile que volvió a subir a la pasarela, en la sala Albéniz, a un sin fin de guerreras, como ellas mismas se apodan, para modelar ropa de calle, de cóctel e incluso adelantar la moda de playa del próximo verano.
Hubo también arranque de flamenco, con trajes de Yolanda González y una espectacular interpretación con castañuelas, dirigida por la profesora y bailaora, Virginia Herrero.
Las rifas, lotería, música y el crecido número de colaboradores hicieron que la tarde del lunes 19 de este octubre de 2026, fuera un festival de vida y por supuesto de recuerdo para las muchas mujeres que no lograron ganar la batalla, pero si vivieron hasta el final, como auténticas guerreras.
¡Va por ellas!





