El Colegio Lastra de Mieres rinde homenaje a una de sus figuras más queridas tras décadas de dedicación, entrega y cercanía con cientos de familias

El final del curso escolar en el Colegio Lastra de Mieres ha estado marcado por un momento cargado de emoción. La comunidad educativa ha despedido esta semana a Geli, histórica cocinera del centro, que pone fin a toda una vida profesional vinculada al colegio tras décadas de trabajo y dedicación. Lo que inicialmente podía parecer una jubilación más se convirtió en un homenaje colectivo impulsado por familias, alumnado y profesorado, que quisieron reconocer públicamente la huella que deja una de las personas más emblemáticas del centro.
Desde el propio colegio destacaron que la labor de Geli fue mucho más allá de sus funciones en la cocina. Durante años, su presencia diaria en el comedor escolar formó parte de la rutina de varias generaciones de estudiantes, que crecieron no solo con sus comidas, sino también con su cercanía, atención y preocupación constante. La publicación compartida por el centro en redes sociales refleja el profundo vínculo construido a lo largo del tiempo. En ella, el colegio recuerda que Geli fue “uno de los pilares fundamentales” sobre los que se ha levantado la comunidad educativa actual, resaltando su vocación y el compromiso que mantuvo durante toda su trayectoria.
Años de esfuerzo y dedicación

Según recuerdan desde el centro, su trabajo trascendió la elaboración de menús, ‘«se dejó el alma por este colegio». Su figura ha estado ligada al cuidado diario de cientos de niños y niñas, convirtiendo el comedor en un espacio de confianza y acompañamiento en una etapa clave de sus vidas. Un reconocimiento que buscó agradecer años de esfuerzo silencioso, sacrificio y dedicación a la educación desde un ámbito menos visible, pero esencial en el funcionamiento del colegio.