Un helicóptero Airbus H135 y varios drones sobrevolarán los puntos críticos de la región durante la temporada estival, con especial presencia en eventos multitudinarios, como la FIDMA o las fiestas de Begoña en Gijón, de San Agustín en Avilés, o de San Timoteo en Luarca

El estío, en Asturias, es época de sol y calor creciente, de playas atestadas, de escapadas al frescor de los montes, de grandes eventos multitudinarios, de carreteras a menudo congestionadas… En fin, de hechos e hitos que tensan la fina cuerda de la seguridad, y obligan a multiplicar a que ciudadanos de a pie y profesionales del ramo multipliquen atención y esfuerzos para prevenir cualquier mal. La Policía Nacional parece haberse tomado muy en serio dicha misión. Por ello, un año más, parte de su flota aérea ha abandonado sus acuartelamientos y zonas de operaciones habituales, y se ha trasladado a los cielos del Principado para servir de ‘ojos’ desde el aire de la masiva ‘operación Verano’. La suya será una presencia constante, aunque especialmente evidente en fechas que coincidan con citas de gran afluencia, como la Feria Internacional de Muestras (FIDMA), que se inaugurará este viernes, o las fiestas de Begoña, en Gijón; de San Agustín, en Avilés, o de San Timoteo, en Luarca.
Si bien el núcleo duro de ese despliegue aéreo serán los drones de la Unidad Aérea regional, de presencia permanente en Asturias, la gran novedad será la llegada de un helicóptero Airbus H135, uno de los caballos de batalla del Servicio de Medios Aéreos. Polivalentes, robustas y de fabricación francoalemana, de normal tales aeronaves no se hallan destacadas en el Principado, siendo derivadas al territorio autóctono en casos puntuales, como el actual. Con el aeródromo de La Morgal como su base provisional, el helicóptero y, más concretamente, su tripulación otearán desde las alturas, valiéndose de las cámaras del vehículo para tener una mejor imagen de lo que acontece en tierra firme, y contribuyendo a detectar conductas sospechosas o imprudentemente peligrosas, para dar aviso a sus compañeros terrestres y atajarlas antes de que vayan a más. En ese sentido, todas las fuerzas recibirán desde la aeronave imágenes en tiempo real de aquellos sectores de los que sean precisas, gracias al sistema de interconexión tierra-aire establecido entre ellas.
¿Drones contra drones en los cielos asturianos?
Un helicóptero en servicio es siempre una estampa impresionante. Sin embargo, no sería justo olvidar el papel fundamental que realizan los mucho más pequeños drones (conocidos técnicamente como unmanned aerial system, o UAS). Su reducido tamaño, su facilidad para volar a alturas inferiores y su bajo perfil hacen de estos recursos una opción utilísima para la vigilancia a baja cota, el control de masas y el mantenimiento del orden público, por no hablar de su más que probado -en ocasiones, tristemente- potencial en la búsqueda de personas desaparecidas. A ese respecto, los drones de la Policía Nacional se han incorporado a algunos de los casos de ausencias que han sacudido recientemente la comunidad, peinando áreas rurales extensas, o detallando la situación de puntos urbanos concretos sin necesidad de movilizar a la primera recursos terrestres que, tal vez, habrían tardado más en llegar, y de forma infructuosa. Finalmente, un cometido igualmente destacable de los drones es el de combatir otros drones; para ello, los del cuerpo policial están equipados con sistemas que detectan cualquier aeronave no tripulada que carezca de licencia para volar, o que sea una amenaza potencial.