Luis Ramón Fernández Huerga, secretario de Organización de los socialistas asturianos, descarta injerencias autonómicas en el proceso, e ironiza que, «cuando llega alguien del PP nacional y señala con el dedo, se evita mucho barullo, pero no demuestra que una política sea democrática»

Hace meses que los engranajes de la complejísima máquina política que avanza hacia los próximos comicios autonómicos y municipales giran, chirrían y gruñen en Asturias, cada vez más engrasado conforme la gran cita del 23 de mayo de 2027 se aproxima. Sin embargo, una incógnita de envergadura sigue planeando sobre ese artefacto… ¿Quién liderará la candidatura de los socialistas a la alcaldía de Gijón? La cuestión es de todo, excepto menor; a fin de cuentas, el PSOE fue la fuerza que más votos obtuvo en los comicios de mayo de 2023. Y todavía habrá que esperar un poco, pues no será hasta septiembre, con suerte, cuando los afiliados elijan a la persona que tratará de sacar de la alcaldía a la forista Carmen Moriyón. Eso sí, en ese proceso la representación del partido a escala autonómica no tendrá papel alguno. O, al menos, eso es lo que este lunes aseguraba Luis Ramón Fernández Huerga, secretario de Organización de la Federación Socialista Asturiana (FSA), quien dejaba la cuestión plenamente en manos de la militancia.
«Se decidirá en función de los candidatos que haya, del número de avales que consigan, y de los aspirantes que los consigan», acotó ayer Huerga, después de ser consultado sobre el particular durante una visita a la Feria Internacional de Muestras (FIDMA). La pregunta partía tanto de la situación vivida en Oviedo hace escasos días -cuyo proceso de primarias desembocó en la elección de Sergio Llera, señalado como por fuentes del entorno socialista como el candidato predilecto de la FSA-, como del recuerdo de aquel año 2022 en que el PSOE gijonés quedó desgarrado por la guerra civil desatada en plena gobernanza de Ana González. A ese respecto, el actual secretario de Organización de la FSA rechazó que en aquel entonces se crease en la ciudad alguna clase de «barullo». Es más, incluso se permitió tirar de ironía al comentar que, «cuando llega alguien del PP nacional y señala con el dedo quién es el candidato, se evita mucho barullo, eso es evidente, pero, lógicamente, no demuestra que una organización política sea democrática», un guiño a la forma en que los populares han escogido desde Génova a sus aspirantes regionales, como Teresa Mallada, Diego Canga o el actual Álvaro Queipo.
Así, concluyó Huerga, será la militancia socialista gijonesa la que seleccione la que, a su juicio, será la mejor opción para enfrentarse al arco de la derecha local en las elecciones de mayo del 27. Eso sí, el secretario de Organización de la FSA confesó su esperanza de que sea un candidato, o candidata, «capaz de devolver a Gijón la ilusión y la pujanza», y de lograr que el actual Gobierno de Carmen Moriyón pase «a la historia más oscura de esta ciudad».
Qué tiemble GOTI