Mensajes, contactos y documentos del móvil de Serrano quedan bajo la lupa de los investigadores tras el aval judicial

La decisión del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz de imputar esta tarde al expresidente de Correos y exjefe de Gabinete de Pedro Sánchez, Juan Manuel Serrano, ha supuesto un nuevo giro en la investigación del denominado caso de las cloacas y reabre el escrutinio sobre la etapa que dirigió al frente de la empresa pública. La resolución judicial coincide con las informaciones publicadas en los últimos días por este diario sobre la trayectoria del directivo asturiano Carlos González Peón, uno de los hombres promocionados durante el mandato de Serrano y al que diversas fuentes sitúan entre las personas de su máxima confianza.
Pedraz acuerda investigar a Serrano después de recibir un nuevo informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que le atribuye un supuesto papel tanto en actuaciones presuntamente irregulares desarrolladas dentro de Correos como en maniobras dirigidas a interferir en procedimientos judiciales que afectaban al PSOE y al Gobierno.
En el mismo auto, el magistrado autoriza a la UCO a realizar el volcado y análisis completo del teléfono móvil que fue intervenido a Serrano durante el registro practicado el pasado 27 de mayo, una diligencia que había sido respaldada previamente por la Fiscalía Anticorrupción y que ahora puede aportar nueva información sobre las relaciones mantenidas durante su etapa al frente de la compañía pública.
La imputación llega apenas un día después de que trascendiera un nuevo informe de la UCO sobre la contratación de la exmilitante socialista Leire Díez en Correos. Según esa investigación, Serrano habría intervenido personalmente en el proceso que permitió la incorporación de Díez mediante una plaza cuyo perfil fue, presuntamente, adaptado a sus características profesionales antes incluso de convocarse oficialmente.
El foco sobre Carlos González Peón
En paralelo a estas novedades judiciales, este diario ha venido reconstruyendo durante los últimos días la trayectoria de Carlos González Peón, un directivo asturiano cuyo nombre ha adquirido relevancia a raíz de las publicaciones de Artículo 14, que lo sitúan como uno de los hombres de confianza de Serrano y, posteriormente, de Leire Díez.
González Peón inició su carrera en Correos en 1986 como cartero rural en Pola de Laviana, donde permaneció durante más de dos décadas. Tras pasar por Recursos Humanos en Andalucía, en noviembre de 2018 fue promocionado a un puesto de responsabilidad en la Secretaría General de Correos, apenas unos meses después de que Serrano asumiera la presidencia de la empresa pública tras la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa.
Su ascenso coincidió con la profunda renovación de la estructura directiva impulsada por Serrano y con la incorporación de numerosos perfiles de confianza a los principales órganos de la compañía.
Las agendas intervenidas a Leire Díez contienen varias referencias al directivo asturiano. Entre ellas figura una anotación relacionada con un posible nombramiento como delegado de Correos en la Unión Postal de las Américas, España y Portugal (UPAEP), con sede en Montevideo, una designación que finalmente nunca llegó a producirse.
Asimismo, Artículo 14 publicó que González Peón colaboró desde Correos en el proyecto Hola Pueblos, promovido por el entonces consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, y respaldado por Begoña Gómez. No consta, sin embargo, investigación judicial alguna sobre esa participación ni procedimiento abierto contra él por estos hechos.
Nuevos capítulos sobre su trayectoria
Las investigaciones periodísticas de este diario también han permitido sacar a la luz otros episodios del pasado profesional del directivo asturiano.
Antes de regresar a puestos de responsabilidad en Correos, González Peón ejerció como consejero delegado de Foro Astur de Formación y Ediciones, una de las sociedades mencionadas en el procedimiento judicial por el fraude de los cursos de formación de UGT Asturias.
La empresa aparece citada en la sentencia de la Audiencia Provincial como una de las entidades intermediarias utilizadas en el sistema de impartición de acciones formativas subvencionadas. Sin embargo, González Peón no figura entre las personas condenadas ni existe resolución judicial alguna que le atribuya responsabilidad penal o realice valoración individual sobre su actuación al frente de la sociedad.
El procedimiento, además, continúa pendiente de la decisión definitiva del Tribunal Supremo tras los recursos de casación presentados.
Este diario también ha documentado su trayectoria sindical como secretario de Organización de la Federación de Servicios Públicos de UGT Asturias y presidente del comité de empresa de Correos en el Principado, así como su militancia en el PSOE de Gijón, donde formó parte del comité municipal del Distrito Este junto al histórico dirigente socialista Lorenzo Pañeda antes de trasladar posteriormente su afiliación a la agrupación de Laviana.
En los últimos días, distintos dirigentes socialistas asturianos consultados por este periódico han asegurado no conocer personalmente a González Peón. No obstante, miGijón ha comprobado que el presidente del Principado, Adrián Barbón, interactuó públicamente con publicaciones del entonces directivo de Correos en Instagram mediante varios «me gusta», al menos hasta 2024.
La imputación de Juan Manuel Serrano supone ahora un nuevo salto en la investigación judicial sobre la etapa de Correos bajo su presidencia. Aunque Carlos González Peón no figura investigado ni aparece citado como imputado en las actuaciones judiciales conocidas hasta la fecha, las revelaciones sobre su trayectoria y su ascenso durante aquel periodo han incrementado el interés sobre uno de los directivos que distintas fuentes sitúan en el núcleo de confianza del expresidente de la empresa pública, precisamente cuando la Justicia y la UCO estrechan el cerco sobre quien dirigió Correos entre 2018 y 2023.