• FITUR 2026
  • Actualidad
    • Mis vecinos
    • Talentu ocultu
    • Suaños y victories
    • Política
    • Entrevistas
    • FIDMA 2025
    • CanalGastro
    • Gente
    • Igualdad
    • Cooperación
    • Antroxu
    • Fitur 2025
    • miGijón sub18
      • Canchas y Aulas
    • Mi Comercio
    • Mundo Animal
      • #Adóptame
    • Gijón Congresos y Reuniones
  • Sucesos
  • miAsturias
    • Oviedo
    • Avilés
    • Mieres
    • Langreo
  • Descubriendo Asturias
  • Deportes
    • Deporte de Raigañu
      • Glosariu: Pallabres sobre deporte
    • Promesas asturianas
    • Olimpismo Astur
    • Grupo Covadonga
    • Sporting Classics
  • Opinión
    • David Alonso
    • Agustín Palacio
    • Alberto Ferrao
    • Eduardo Infante
    • Bernardo Solís
    • Monchi Álvarez
    • Nacho Poncela
    • Anabel Santiago
    • A. Damián Fernández
    • Luis Antonio Alías
    • Ana Martínez
    • Andrés Treceño
    • Tribunas
    • Cartas de los lectores
  • Gijón Impulsa
  • Planes
  • Sabores con raigañu
    • Glosariu gastronómicu asturianu
  • Glosariu: Pallabres de güelu y güela
miGijón
No Result
View All Result
jueves, 16 abril, 2026
miGijón
No Result
View All Result

La inflación ha vuelto, y no se va a ir pronto

Firma invitada por Firma invitada
03/04/26
CompartirTweet

No hacer nada con el dinero ya no es una prudencia: es una decisión con coste

En los dos primeros artículos de esta sección hablábamos de dos cuestiones esenciales:  primero, del problema —la falta de planificación— y después, del orden en la toma de  decisiones financieras. 

El objetivo de esta sección es claro: hablar de dinero con claridad, sin humo y con criterio. 

PUBLICIDAD

Lo razonable habría sido seguir profundizando en esa misma línea. Pero la realidad es otra: el  mundo del dinero no avisa, no pide permiso y no entiende de planes. 

Por eso hoy toca hablar de inflación. Porque es, sin duda, el factor más determinante en la  economía de cualquier familia en este momento. 

Durante años nos acostumbramos a convivir con una inflación baja, casi irrelevante. Eso ya no  es así. Y todo apunta a que no estamos ante un episodio puntual, sino ante un cambio de  escenario. 

La inflación ha vuelto. Y va a quedarse. 

No es una opinión ni una previsión alarmista. Es lo que ya está ocurriendo. Se nota en la  compra, en la energía, en los servicios. Pero, sobre todo, se nota —aunque muchos aún no lo  perciban— en el valor real del dinero. 

Aquí es donde aparece uno de los errores más peligrosos: pensar que no hacer nada es una  decisión prudente. 

No lo es. 

En un entorno inflacionario, no hacer nada no es una postura conservadora. Es una decisión  con consecuencias. 

Mantener el dinero parado no es protegerlo. Es aceptar, de forma silenciosa, que pierda  valor año tras año. 

Un ejemplo sencillo: una familia con 40.000 euros en una cuenta corriente, en un entorno con  una inflación del 3%, está perdiendo alrededor de 1.200 euros de capacidad de compra al año.  Sin hacer nada. Sin asumir riesgos. Pero también sin tomar decisiones. 

Después de años trabajando con familias, profesionales y empresarios —y habiendo vivido  distintos ciclos económicos— hay algo que se repite: el problema no suele ser la falta de  ingresos, sino la falta de decisiones. 

La inflación no se puede evitar. Pero sí se puede gestionar. Y eso exige actuar. 

Primero, revisando la liquidez. Tener dinero disponible es necesario; tener demasiado sin  propósito, no. Mantener un exceso de capital inmóvil implica asumir una pérdida progresiva de  poder adquisitivo.

Segundo, diferenciando objetivos. No todo el dinero debe tratarse de la misma manera. El  corto plazo exige seguridad; el largo plazo permite tomar decisiones más eficientes. 

Tercero, tomando decisiones con criterio. No se trata de asumir riesgos innecesarios, sino de  evitar una pérdida segura. Existen alternativas que permiten mantener liquidez y, al mismo  tiempo, reducir el impacto de la inflación. 

Y cuarto, revisando la estructura financiera. Lo que funcionaba hace unos años puede no ser  válido hoy. En muchos casos, no se trata de hacer más, sino de hacerlo mejor. 

La estabilidad económica no depende únicamente de cuánto se gana, sino de cómo se  gestiona en cada contexto. 

Porque la inflación no se puede controlar. Pero ignorarla sí es una decisión. Y normalmente, una decisión cara.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Tu publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal y protección de datos
  • Política de cookies
¿Tienes una noticia que contar? Envía un correo a contacto@migijon.com

© 2025 miGijón - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación. Proyecto financiado por Descripción de la imagen

No Result
View All Result
  • FITUR 2026
  • Actualidad
    • Mis vecinos
    • Talentu ocultu
    • Suaños y victories
    • Política
    • Entrevistas
    • FIDMA 2025
    • CanalGastro
    • Gente
    • Igualdad
    • Cooperación
    • Antroxu
    • Fitur 2025
    • miGijón sub18
      • Canchas y Aulas
    • Mi Comercio
    • Mundo Animal
      • #Adóptame
    • Gijón Congresos y Reuniones
  • Sucesos
  • miAsturias
    • Oviedo
    • Avilés
    • Mieres
    • Langreo
  • Descubriendo Asturias
  • Deportes
    • Deporte de Raigañu
      • Glosariu: Pallabres sobre deporte
    • Promesas asturianas
    • Olimpismo Astur
    • Grupo Covadonga
    • Sporting Classics
  • Opinión
    • David Alonso
    • Agustín Palacio
    • Alberto Ferrao
    • Eduardo Infante
    • Bernardo Solís
    • Monchi Álvarez
    • Nacho Poncela
    • Anabel Santiago
    • A. Damián Fernández
    • Luis Antonio Alías
    • Ana Martínez
    • Andrés Treceño
    • Tribunas
    • Cartas de los lectores
  • Gijón Impulsa
  • Planes
  • Sabores con raigañu
    • Glosariu gastronómicu asturianu
  • Glosariu: Pallabres de güelu y güela

© 2025 miGijón - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación. Proyecto financiado por Descripción de la imagen