La Laboral: la ciudad de la cultura que fue orfanato minero y aúna enseñanzas, museos y ocio

23 de septiembre de 20203min

La Laboral: la ciudad de la cultura que fue orfanato minero y aúna enseñanzas, museos y ocio

23 de septiembre de 20203min

Sus 130.000 metros cuadrados lo convierten en el edificio más grande de España. Concebido como orfanato minero y transformado en Universidad Laboral, el complejo monumental de Luis Moya fue pensado como una gran ciudad ideal, autárquica y cerrada sobre sí misma. Pero la Laboral guarda tras sus muros de piedra un pasado que aún hoy da mucho que hablar.

El origen como orfanato minero de la Laboral

Actualmente en la Laboral conviven estudiantes universitarios, turistas que desean conocer uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y asistentes a un sinfín de actos culturales. Pero para conocer sus inicios hay que remontarse hasta 1945. Eran tiempos de graves accidentes en las minas, y diferentes personalidades locales decidieron reunirse para impulsar la creación de un orfanato capaz de atender a un millar de hijos de mineros

Durante su construcción, que se prolongó de 1948 a 1957, el Ministerio de Trabajo decidió la creación de las universidades laborales, por lo que el edificio acabó transformándose en la Universidad Laboral de Gijón, la primera que hubo en España.

Las obras fueron bruscamente detenidas en 1957 tras el cese fulminante del Ministro de Trabajo José Antonio Girón. Por aquel entonces los primeros alumnos ya asistían a clases en la institución gijonesa. Pero la Laboral pasó de ser un hospicio corriente a una institución en la que se impartía una educación basada en cinco puntos: religión, Espíritu Nacional, educación física y deportes, formación cultural y estética y magisterio de costumbres, tal y como recoge la publicación El franquismo y las universidades laborales. En ellas se inculcaba a los alumnos la idea de servicio a la patria.

En este sentido, la publicación ¿Conveniencia o necesidad? La formación de la clase obrera en las Universidades Laborales franquistas se explica que en estos centros “se adoctrinaba ideológicamente a la clase obrera en los principios del Movimiento Nacional, tratando así de silenciar cualquier posible reivindicación política o social”.

La universidad, dirigida por los Jesuitas desde su inicio hasta 1978, era una ciudad en sí misma con todo lo que se pudiera necesitar en su interior. Con la llegada de la democracia la gestión educativa pasó a depender de la Administración pública, y su deterioro fue una realidad. Fue el instituto más grande de España, con capacidad para 3.000 alumnos, pero la escasez de escolares hizo que las monjas Clarisas, la última congregación que seguía en la Laboral, se fueran en 1996.

El resurgir de la Laboral como ciudad de la cultura

Desde los 80 gran parte de las instalaciones carecían de uso y el abandono era palpable. Hubo que esperar hasta 2001 para que el Gobierno del Principado de Asturias se hiciera cargo del edificio y diseñara un ambicioso plan de recuperación con tres usos fundamentales: enseñanzas universitarias, usos museísticos y actividades de ocio.

En 2005 comenzaron las obras y en marzo de 2007 lo que fue un orfanato minero para servir a la patria volvió a abrir sus puertas como ciudad de la cultura. Objeto de toda clase de polémicas políticas e ideológicas, la Laboral superó todas las adversidades y ha conseguido dar paso a una ciudad cultural, abierta, plural y con cabida para cualquier tipo de evento.

Por miGijón
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