Con cuatro décadas de trayectoria en Gijón, esta popular sidrería gana el certamen internacional en el año de su 40 aniversario y confirma el relevo generacional al frente de los fogones

Hay platos que no admiten atajos. La fabada es uno de ellos. Y en Gijón, en el barrio de El Llano, llevan cuatro décadas demostrándolo. Y es que la sidrería Río Astur se alzó este martes con el título de Mejor Fabada del Mundo 2026, certamen organizado por Gustatio, en una final disputada en Villaviciosa que reunió a algunos de los nombres más reconocidos de la cocina asturiana. El premio llega, además, en un momento simbólico para el establecimiento, que cumple 40 años de trayectoria. Buen regalo para cuatro décadas de entrega a los fogones, reconocía con una mezcla de satisfacción y prudencia la familia al frente del negocio, consciente del peso que tiene un reconocimiento de este tipo en una tierra donde la fabada forma parte del ADN gastronómico.
Al frente de la cocina está ahora la nueva generación. «Estamos que no nos lo creemos», cuenta José Ángel Fernández, propietario del local, que mira con orgullo el trabajo de su hijo, Ángel, que ha tomado en la cocina las riendas de un plato que nunca ha dejado de ser central en la casa. «Tener la mejor fabada del mundo es decir mucho”. El joven cocinero, que apenas lleva un año al frente de los fogones pese a haber crecido en el negocio, insiste en que no hay secretos ocultos: “Sobre todo tener una buena materia prima y saber tratarla«. A partir de ahí, todo pasa por el control del proceso: “Es un plato bastante delicado, hay que vigilar mucho los tiempos y las temperaturas”. Y añade una idea que se repite casi como un mantra: hacerlo “a fuego lento” y con atención constante.
No es una fórmula nueva en Río Astur. La fabada lleva décadas siendo uno de los platos más demandados del local. Según relatan, el reconocimiento no llega de la nada. Ya antes del premio, aseguran, era habitual que los clientes acudieran atraídos por la reputación del plato. Siempre fue “un plato muy reconocido”, con o sin galardones. Aunque ahora, sin duda, lo será aún más. El concurso, que alcanza su decimosexta edición, reunió a 23 participantes -la mayoría asturianos- y contó con un jurado de alto nivel, integrado por cocineros con estrella Michelin y expertos gastronómicos. Río Astur no solo se llevó el primer premio, sino también el reconocimiento al mejor compango, reforzando la idea de un conjunto equilibrado más allá de la faba.
En la sidrería gijonesa, sin embargo, el impacto del premio se vive con cierta naturalidad. “¿Cómo lo vamos a celebrar? Trabajando”, responden entre sonrisas, conscientes de que el reconocimiento supone también una mayor exigencia. En las últimas horas, eso sí, las felicitaciones no han dejado de llegar: llamadas, mensajes y clientes que se acercan al local para compartir la alegría. El negocio mantiene además una apuesta clara por la adaptación de su carta, con opciones prácticamente completas para personas celíacas, «un 99% de la carta», resume Ángel. La fabada, por supuesto, también es un plato ‘gluten free’ en esta sidrería. Un detalle que forma parte de la evolución de una casa que, sin renunciar a la tradición, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos.
En El Llano, mientras tanto, la noticia ya ha corrido de boca en boca. Habrá que reservar fecha con antelación para probar lo que no todos los días es posible: la Mejor Fabada del Mundo.