El profesorado de Música pide a Educación ampliar la presencia de la materia en Secundaria y garantizar una formación que muchas familias tienen que buscar y pagar fuera de la escuela

La Música se escucha en las aulas asturianas, pero cada vez menos, o al menos eso sostiene la Asociación del Profesorado de Educación Musical de Asturias (APEMA), que ha puesto cifras a una reivindicación que lleva tiempo sobre la mesa: más presencia de esta materia en el sistema educativo y una formación que, ahora mismo, muchas familias buscan fuera del horario escolar y pagan de su bolsillo. La asociación se reunió este martes con la consejera de Educación, Eva Ledo, y con la directora general de Inclusión Educativa y Ordenación, Dolores Bueno, para presentar un paquete de propuestas que abarca desde Infantil hasta Bachillerato. La Consejería, según APEMA, se comprometió a estudiarlas.
El dato que utiliza el colectivo para poner el foco sobre la situación es especialmente significativo. Asturias dedica cuatro horas semanales obligatorias a Música durante la ESO, dos en primero y dos en segundo. Es, según la comparativa autonómica elaborada por la asociación, la cifra más baja de las comunidades analizadas. Ocho territorios dedican cinco o seis horas. Después, la asignatura prácticamente desaparece del mapa. No está presente en tercero de ESO y en Bachillerato no existe una optativa musical propia que esté abierta al alumnado de todas las modalidades.
«No hemos querido venir con una lista de reivindicaciones, sino con un diagnóstico, datos y propuestas concretas», explica Teresa García Gutiérrez, presidenta de APEMA. El colectivo defiende que el problema no es únicamente de horas lectivas, sino también de igualdad de oportunidades. Muchas familias consideran importante la formación musical de sus hijos, pero tienen que buscarla fuera del colegio o del instituto y asumir su coste. Una posibilidad que no está al alcance de todos. Por eso APEMA plantea reforzar la materia dentro de la enseñanza pública para que el acceso a la formación musical no dependa de dónde viva cada alumno ni de la capacidad económica de su familia.
Del diagnóstico a las propuestas
Entre sus propuestas está garantizar la intervención de especialistas de Música en Infantil, también en la escuela rural, y permitir que estos docentes puedan impartir el área completa de Educación Artística en Primaria. En Secundaria reclama más horas durante el primer ciclo, una optativa de Patrimonio Musical Asturiano en tercero de ESO y la posibilidad de crear grupos de Música en cuarto a partir de cuatro alumnos en los centros pequeños. La asociación también mira a Bachillerato, donde propone crear una optativa musical a la que pueda acceder el alumnado de todas las modalidades.
Y no todo, señalan, pasa por aumentar recursos. Varias de las medidas planteadas podrían llevarse a cabo reorganizando el horario del profesorado que ya existe en los centros. APEMA ha presentado además tres proyectos preparados para ponerse en marcha: una red de coros escolares, con un proyecto piloto de unos 20 centros durante este curso y un encuentro final que reuniría entre 600 y 800 escolares; una convocatoria anual para bandas y agrupaciones instrumentales escolares; y un programa de formación permanente para el profesorado de Música a través de los Centros del Profesorado y de Recursos. «Ha sido una reunión con mucho diálogo y una actitud muy receptiva. Hemos sentido un interés real por comprender nuestras propuestas y la realidad que hay detrás», señala Raquel Rodríguez, vicepresidenta de APEMA.