El Comité de Empresa reclama información sobre las causas reales del bloqueo, y alerta de que la falta de avances en el programa, adjudicado en enero, podría poner en peligro puestos de trabajo a corto plazo

La última tensión laboral registrada en el tejido industrial asturiano vuelve a tener como escenario de Fábrica de Armas de Trubia. Preocupado por la paralización del programa de producción del VAC (Vehículo de Apoyo de Cadenas), uno de los proyectos más ambiciosos de cuantos están en curso en la factoría trubieca, el Comité de Empresa ha llegado al punto de solicitar la intervención institucional tanto para conocer las razones del bloqueo, como para ponerle final a la mayor brevedad, y poder retomar la actividad. Y las razones de esa inquietud, alertan los representantes de la plantilla, no son frívolas… A corto plazo, podrían estar en entredicho varios puestos de trabajo vinculados con dicho programa.
En un comunicado remitido tanto a los partidos políticos, como a los medios de comunicación, el Comité ha afirmado desconocer si este bloqueo «responde a motivos políticos o técnicos», un oscurantismo que, opinan sus integrantes, debería ser diluido cuanto antes. A partir de ahí, la representación de los trabajadores ha recordado que, en la actualidad, la plantilla de la Fábrica de Armas -que suma ya más de dos siglos de historia- asciende a 900 trabajadores, y acumula «sobrada experiencia, profesionalidad y capacidad real» en la fabricación de este tipo de vehículos para el Ejército de Tierra. De ahí que la petición directa sea revertir una situación que en el Comité tachan de «injusta e incomprensible», especialmente en un momento en que la inversión pública en defensa está alcanzando cota altas, y crecientes, en España.