Operarios de EMULSA pintan marcas viales en la calzada de Adosinda para delimitar el lugar de aparcamiento de vehículos sanitarios junto al hospital en un punto que ya contaba con línea amarilla y señal de prohibido estacionar para el resto de automóviles; pacientes, acompañantes y vecinos vienen sufriendo molestias por ruidos de madrugada

Esta mañana comenzaron los trabajos para pintar un carril de estacionamiento para ambulancias en la calle Adosinda a la altura del hospital de Cruz Roja, un punto utilizado por numerosos camiones de reparto y furgonetas para descargar mercancía en el supermercado situado enfrente, principalmente, y en otros comercios. Hasta ahora estaba marcado por una línea amarilla y una señal vertical de prohibido aparcar ‘Excepto ambulancias’, que no eran respetados, y con este refuerzo en la señalética a cargo de operarios de la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano de Gijón (EMULSA) Señalización se pretende disuadir a estos trabajadores de montar el vehículo en la acera para realizar sus obligaciones —reduciendo o cortando el paso en ocasiones de los peatones por el tamaño de estos automóviles—, con la alternativa de una zona de carga y descarga situada unos metros más adelante, muy demandada.
La situación que se vive en Adosinda fue denunciada en redes sociales a primeros de mes por un vecino a través de un vídeo, queja centrada principalmente en el ruido causado por un camión de reparto que se sitúa en la acera —testigos afirman que hoy llegó a las 6.20 horas a la zona de carga y descarga, que se activa a las 7 horas—, por lo que la caja a la altura de las ventanas del primero de Cruz Roja, donde hay pacientes ingresados, y, en ocasiones el motor encendido, impidiendo el descanso principalmente de los enfermos y sus acompañantes, pero también de los residentes en el lugar. Las molestias llegan asimismo por la recogida de basuras, en horas más tempranas, en los contenedores soterrados existentes en la calle, operación que causa más estruendo que cuando se realiza con los situados a pie de calle.
Me temo que los coches se van a seguir poniendo. Paso por allí todos los días y nunca vi una ambulancia, tiene un espacio un poquito más adelante también. Creo que la solución sería convertirlo en acera y si en algún momento dado las ambulancias lo necesitan que ocupen esa acera. En Gijón hay muchas zonas así con línea continua amarilla, pero amplio espacio para poder dejar el coche “5 minutos “, enfrente de la iglesia de los capuchinos, por ejemplo.