El colectivo reúne más de 1.000 firmas para exigir al Principado que refuerce el personal encargado de las valoraciones de idoneidad y los cursos de formación, suspendidos desde el 1 de octubre tras quedar desierta la licitación del servicio
El proceso de adopción y acogimiento familiar en Asturias atraviesa una situación de bloqueo que preocupa a las familias que esperan poder ofrecer un hogar a menores tutelados. El colectivo de familias adoptivas y de acogimiento ha reunido más de 1.000 firmas para reclamar a la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar que refuerce los recursos humanos destinados a estos procedimientos, después de que el contrato para prestar el servicio quedase desierto. La consecuencia más inmediata es que desde el pasado 1 de octubre están suspendidos los cursos de formación para futuros acogedores y adoptantes y las valoraciones de idoneidad necesarias para iniciar nuevas adopciones. «Se han quedado sin motor en Asturias», advierten las familias, que alertan de que esta situación prolonga la espera de los niños y niñas que viven en centros de menores.
«Sin valoraciones no hay nuevas familias, los niños y niñas pasan más tiempo en los centros, y los mayores y los grupos de hermanos siguen esperando una adopción», lamentan. La falta de personal también afecta a quienes ya han iniciado los trámites y a las familias que tienen menores en acogimiento o han adoptado, que necesitan formación, seguimiento y apoyo técnico. Hasta ahora, la Fundación Meniños prestaba este servicio desde 2023 con un equipo de nueve profesionales. El Principado anunció una nueva licitación en diciembre de 2025, que se publicó el 16 de julio de 2026, pero el procedimiento quedó desierto el 7 de agosto al no presentarse ninguna entidad interesada.
Desde entonces, el servicio ha pasado a contar con cinco profesionales, frente a los 14 que trabajaban anteriormente. Las familias aseguran que la propia Consejería, dirigida por Nerea Monroy, ha reconocido por escrito que su plantilla es «absolutamente insuficiente» para asumir la carga de trabajo, incluso aunque todos sus efectivos se dedicasen a esta tarea. Los datos reflejan la dimensión del problema. En junio de 2026, el departamento tenía abiertos 122 expedientes de adopción nacional y otros 32 de adopción internacional, además de los procedimientos de acogimiento y seguimiento familiar.
Una solución provisional hasta 2027
Ante esta situación, el colectivo reclama una solución urgente y propone crear una bolsa extraordinaria de contratación temporal que permita recuperar los cursos y las valoraciones mientras se tramita el presupuesto de 2027. Las familias consideran que existe una alternativa viable: la Fundación Meniños asegura que los nueve profesionales que integraban su equipo en Asturias se encuentran actualmente en paro y cuentan con experiencia en este ámbito. Además, recuerdan que el Estatuto Básico del Empleado Público contempla la contratación de personal interino por acumulación de tareas.
Junto a la recuperación de los servicios, reclaman un calendario público que concrete cuándo se retomarán las valoraciones y los cursos, garantías para el seguimiento de los menores y explicaciones sobre los motivos por los que quedó desierta la licitación. «Cada día que pasa es un día más en el que un niño o una niña no encuentra su hogar», advierten. Y lanzan una pregunta a la Administración sobre los plazos para recuperar la normalidad: «Para un niño que espera una familia, 2027 está demasiado lejos».