La intérprete asturiana ha despedido públicamente a su padre con un mensaje en el que recuerda su papel como abuelo de sus hijos y agradece el apoyo que le prestó a lo largo de su vida

Rafael Romero, padre de la actriz y modelo asturiana Blanca Romero, ha fallecido este domingo en Gijón a los 81 años, después de varios meses atravesando un delicado estado de salud. La noticia ha sido comunicada por la propia intérprete a través de sus redes sociales, donde ha compartido varias imágenes familiares para despedirse de su padre. En su publicación, Blanca Romero ha expresado su dolor por la pérdida y ha puesto el foco en la estrecha relación que Rafael mantenía con sus nietos, Lucía y Martín. La actriz también ha destacado la importancia que tuvo su padre en su vida y el apoyo que recibió de él, al tiempo que le ha dedicado un mensaje de despedida en el que lo recuerda con la expresión «torero», en referencia a su vínculo con el mundo taurino.
La muerte de Rafael Romero llega después de varios meses de preocupación por su estado de salud. El pasado año, Blanca Romero había explicado públicamente que su padre había sido ingresado y que atravesaba una enfermedad. La actriz llegó a desplazarse a Asturias para acompañarlo durante ese periodo. Rafael Romero era conocido en Gijón, entre otros motivos, por su relación con el mundo de los toros y por su actividad profesional en el sector de la construcción. Entre sus trabajos figura la construcción del Gran Hotel Jovellanos, en Porceyo, un edificio que posteriormente pasó a utilizarse como centro geriátrico.
La capilla ardiente ha quedado instalada en el Tanatorio Gijón-Cabueñes. La familia tiene previsto despedir a Rafael Romero en la intimidad, tanto durante el velatorio como en la posterior incineración. Blanca Romero, nacida en Gijón y vinculada públicamente a Asturias, afronta así la pérdida de su padre después de haber compartido durante los últimos meses parte de la preocupación por su estado de salud y de haber mantenido una estrecha relación con él.