El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), Jesús María Chamorro, trasladó este jueves sus condolencias a la familia, a los hijos de la víctima y a la Guardia Civil, y aseguró que no le consta que haya existido un fallo del sistema: “Al final el culpable es el que comete los hechos”

El cuartel de la Guardia Civil de Llanes amaneció este jueves convertido en un lugar de silencio. Donde apenas unas horas antes se desarrollaba la actividad habitual de una dependencia policial, ahora quedan las preguntas, la investigación abierta y el recuerdo de una agente asesinada por quien había sido su pareja. La violencia machista irrumpió dentro de las propias instalaciones del Instituto Armado y dejó a Asturias conmocionada. El crimen ocurrido este miércoles en Llanes ha provocado una reacción institucional unánime y ha llevado a los municipios asturianos a guardar minutos de silencio en memoria de la víctima. Entre ellos, Oviedo, donde representantes políticos y ciudadanos se concentraron este jueves para condenar un asesinato que el presidente del Principado, Adrián Barbón, calificó como “cruel y vil”.
“Es una muestra más, por desgracia, de la violencia machista”, señaló el jefe del Ejecutivo asturiano en un mensaje difundido a través de sus redes sociales, en el que trasladó su “cariño” a la familia de la víctima, a sus amistades y a sus compañeros de la Guardia Civil. La agente, que deja tres hijos, fue asesinada poco antes de las 13.30 horas del miércoles en el cuartel de Llanes por su expareja, también miembro del Instituto Armado y destinado en la Comandancia de Zamora. Según la información facilitada por la Guardia Civil, el hombre acudió armado hasta las dependencias donde trabajaba la víctima y abrió fuego contra ella. La agente, que estaba incluida en el sistema de seguimiento integral de los casos de violencia de género (VioGén), falleció a consecuencia de los disparos.
La secuencia posterior convirtió el cuartel en un escenario de máxima tensión. Un compañero acudió para auxiliar a la víctima y resultó herido grave por arma de fuego. El agresor, durante su huida, disparó contra otros efectivos presentes en las instalaciones, que respondieron con sus armas reglamentarias. El hombre quedó herido y falleció alrededor de las 15.30 horas mientras recibía asistencia sanitaria en una UVI móvil. Con el paso de las horas comenzaron a conocerse nuevos detalles sobre el presunto autor. Fuentes del Instituto Armado señalaron que llevaba nueve años destinado en Zamora y que había sido apartado del servicio esta misma semana. El arma utilizada en el ataque habría sido sustraída previamente a otro compañero.
La investigación continúa abierta y permanece bajo secreto judicial. El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), Jesús María Chamorro, trasladó este jueves sus condolencias a la familia, a los hijos de la víctima y a la Guardia Civil, y aseguró que no le consta que haya existido un fallo del sistema: “Al final el culpable es el que comete los hechos”, señaló Chamorro, quien explicó que el presunto agresor había conseguido introducirse en otro cuartel después de hacerse con un arma. “Los fallos del sistema poco pueden hacer aunque los hubiere”, afirmó, antes de insistir en que no tiene constancia de que se hayan producido. El presidente del TSJA indicó además que el juzgado de Llanes y el juzgado especializado en violencia de género están realizando las diligencias correspondientes y confirmó que el presunto autor tenía “varios procesos penales” abiertos en el juzgado llanisco, cuyos detalles están siendo recopilados dentro de la investigación.
La Federación Asturiana de Concejos (FACC) convocó concentraciones en todos los municipios del Principado. En un comunicado, trasladó su “más enérgica condena” y recordó que la violencia machista constituye “una grave vulneración de los derechos humanos ante la que ninguna institución ni el conjunto de la sociedad pueden permanecer indiferentes”. También desde la Guardia Civil se sucedieron las muestras de dolor. La asociación Unión de Guardias Civiles trasladó su pésame a la familia, amigos y compañeros de la agente fallecida y condenó “con la máxima firmeza” cualquier forma de violencia machista, al tiempo que deseó una pronta recuperación al compañero herido durante el ataque. El caso ha golpeado especialmente por las circunstancias que lo rodean: una víctima que ya estaba dentro del sistema de protección frente a la violencia de género y un agresor perteneciente al mismo cuerpo encargado de combatir, entre otras funciones, esta lacra.