El Principado ignora si la empresa CAF incurrirá en nuevos retrasos sobre un pedido que, en teoría, debería entregarse, a más tardar, en 2027; no obstante, desde el Gobierno autonómica reiteran que el servicio seguirá siendo gratuito hasta entonces

A muchos de quienes no vivieron aquellos aciagos días les sonará a chiste, probablemente, pero fue totalmente real… Y tan escandaloso que, en Asturias, todavía da que hablar: hace ya tres años, una flota ferroviaria entera de ancho métrico -el trazado de la extinta FEVE-, cuya construcción había costado una millonada, se volvía a la fábrica tras constatarse que los nuevos y flamantes trenes no cabían en los túneles del Principado. Literalmente. Desde entonces la región, al igual que la vecina Cantabria, aguardan como agua de mayo la llegada de unos convoyes que renueven el parque móvil de Cercanías de vía estrecha y que, ahora sí, se ajusten a las medidas. Y estos días, con la empresa Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) ya enfrascada en la construcción de los vehículos, la pregunta es… ¿Cuánto queda aún por esperar? Un particular sobre el que ayer se pronunció el portavoz del Gobierno autonómico, Guillermo Peláez, asegurando que ni a él, ni al Ejecutivo le constan que vayan a producirse nuevas demoras. Siendo así, y recogiendo las declaraciones hechas a principios de año por el consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, los trenes deberían estar ya en servicio a lo largo de este año o, a más tardar, en 2027.
«Nosotros ya elevamos la voz en su momento, cuando se produjeron esos retrasos, y yo creo que el presidente, Adrián Barbón, y también el Gobierno de Cantabria, lo que hicieron fue aprovechar una oportunidad en beneficio de los intereses del Principado de Asturias», hizo balance este lunes Peláez, devolviendo al presente aquellos ‘Acuerdos de La Castellana’ confeccionados como compensación por el escándalo de los convoyes mal fabricados. De hecho, conviene recordar que, en aquel entonces, se decidió implementar la gratuidad del servicio de Cercanías, aún vigente. Y eso es algo que, enfatizó ayer el portavoz del Ejecutivo, no cambiará mientras esos trenes no estén en su nueva ‘casa’, y plenamente operativos. Paralelamente, en el marco de los ‘Acuerdos de La Castellana’ se pactó ejecutar una serie de intervenciones sobre infraestructuras ferroviarias para agilizar el Plan de Cercanías; con un presupuesto de 1.800 millones de euros, a fecha de hoy se ha movilizado en un torno a un 70% de esa dotación, con ejemplos como la renovación integral de la línea C5, que conecta Laviana con Gijón, o el soterramiento del trazado en Langreo.