
Dos barrios emblemáticos abren sus festejos entre aplausos, música, recuerdos y cientos de vecinos con ganas de celebración
Gijón ha vivido este fin de semana el arranque casi simultáneo de las fiestas de dos de sus barrios más emblemáticos. Mientras La Guía daba el pistoletazo de salida a sus celebraciones con Juanjo González, mano derecha de Luis de la Fuente, como pregonero, al otro extremo de la ciudad Secundino Díaz hacía lo propio en Cimavilla ante numerosos vecinos y visitantes congregados en los alrededores de la Casa del Chino.
Dos escenarios separados por varios kilómetros, pero unidos por las ganas de fiesta. Los dos pregoneros desplegaron sus papeles, cada uno en su barrio, para abrir oficialmente unas celebraciones que llenarán de actividades distintos rincones de Gijón durante los próximos días.
En La Guía, y con la presencia de la alcaldesa, Carmen Moriyón, vecinos y simpatizantes aprovecharon la ocasión para pedir fotografías a uno de los integrantes del cuerpo técnico de la selección española de fútbol. Nada más y nada menos que la mano derecha de Luis de la Fuente, Juanjo González, vecino, además, del emblemático barrio gijonés.
Además de desgranar la historia y la tradición de La Guía, González quiso destacar los valores de la zona, conseguidos y reforzados a lo largo del tiempo, y los comparó con los que representa la selección española de fútbol.
“Que con este título se uniera todo un país en torno a un deporte colectivo, a un grupo de jóvenes y a una forma de competir nos llena de orgullo”, aseguró, antes de reivindicar la importancia de trasladar esos mismos principios a las nuevas generaciones.
“En estos tiempos de tanta polarización y enfrentamientos, estos valores de trabajo en equipo, de familia, de unión… son importantes de transmitir, especialmente a los más jóvenes”, señaló durante su intervención.
Entre aplausos y palabras de agradecimiento por parte del presidente de la Asociación de Vecinos de La Guía, Alejandro “Jano” García Cueto-Felgueroso, y de su vicepresidenta, Milagros Madiedo, las fiestas quedaron oficialmente inauguradas.
Hubo también espacio para el recuerdo. Antes de dar paso definitivamente a la celebración, el barrio quiso rendir homenaje al artista recientemente fallecido Roberto Díaz de Orosia, a quien García Cueto-Felgueroso definió como un “vecino ilustre y queridísimo del barrio”. Precisamente en su honor, el cartel que anuncia las fiestas de este año está ilustrado con una de sus obras.
Mientras La Guía celebraba su particular comienzo festivo, en la otra punta de Gijón el ambiente no era muy diferente. En pleno barrio alto, el escritor y vecino Secundino Díaz tomó la palabra ante los asistentes que abarrotaban los alrededores de la Casa del Chino para inaugurar las fiestas de Cimavilla.
Caras bien conocidas del barrio se dieron cita para asistir al esperado comienzo de unas celebraciones que se prolongarán durante dos semanas y que llevarán la actividad a numerosos rincones de Cimavilla.
La programación incluye música en directo, concursos, cucaña, boxeo y, por supuesto, actuaciones de orquesta y sesiones de DJ en la gran carpa instalada en El Cerro, uno de los principales puntos de encuentro de las fiestas.
Y tras las palabras llegó la música. El grupo Introcharangas se encargó de poner ritmo al comienzo festivo con sus tambores y bailes, llevando el ambiente por las calles del barrio.
De La Guía a Cimavilla, Gijón ha comenzado así un intenso periodo festivo en dos de sus barrios con mayor personalidad, donde tradición, música y sentimiento vecinal vuelven a darse la mano.











