Los dos agredidos, Rubén Rosón y Jorge Fernández, declaran este miércoles ante el juez y reclaman que el proceso determine las responsabilidades por la paliza: «Esto no es una anécdota, es un problema social»

Rubén Rosón y Jorge Fernández han llegado este miércoles al Juzgado de Instrucción número 2 de Oviedo para prestar declaración por primera vez ante el juez sobre la agresión que ambos sufrieron durante la madrugada del 11 de septiembre, en el arranque de las fiestas de San Mateo. Poco antes de entrar en sede judicial, los dos han reivindicado que el procedimiento sirva para esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades de los seis jóvenes investigados. Rosón ha recordado que comparecen para relatar «los hechos que ocurrieron el primer día de San Mateo», cuando, según su versión, «un grupo de ultraderecha» les propinó una brutal paliza. Según su relato, durante la agresión recibieron insultos como «rojos de mierda», «maricones» y «arriba España», además de puñetazos y patadas, algunas de ellas en la cabeza. Fernández llegó a perder el conocimiento durante el ataque y Rosón sufrió una brecha en la cara que requirió cinco puntos.
«Entendemos que esto no puede volver a suceder, que no es una anécdota», ha defendido Rosón, que ha vinculado el episodio con otras agresiones que, según ha asegurado, han conocido en las últimas semanas. A su juicio, lo ocurrido «es un problema social» que requiere una respuesta más allá del procedimiento judicial.
Reclaman una reunión con Canteli
Rosón ha vuelto a reclamar públicamente al alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, y al Partido Popular que se reúnan con ellos para abordar lo sucedido. Según ha explicado, llevan «más de dos semanas» esperando respuesta a una solicitud de reunión con el regidor y con el PP. «Tenemos que tratar cómo frenamos la violencia ultraderecha en las calles de Oviedo y de todo el país», ha señalado, antes de reprochar al alcalde que tardase varios días en condenar públicamente la agresión.
Canteli condenó finalmente los hechos el pasado 16 de septiembre, después de las críticas recibidas por sus primeras declaraciones, en las que había asegurado que quería conocer «las dos versiones» y que no creía que los presuntos agresores fueran «tan mala gente». Los seis investigados permanecen en libertad provisional y tienen una orden de alejamiento de 200 metros respecto de Rosón y Fernández.
Fernández: «La Justicia se aplica igual para todos»
Jorge Fernández, que quedó inconsciente durante la agresión, ha centrado sus declaraciones de este miércoles en el proceso judicial y en las palabras pronunciadas por los abogados de los investigados cuando defendieron que se trata de jóvenes «de buena familia» y sin problemas económicos o sociales: «Este proceso también tiene que servir y confiamos en que va a servir para demostrar que la Justicia es igual para todos».
Así, el agredido ha confiado en que la instrucción determine las responsabilidades con independencia de las relaciones personales o del entorno de los investigados: «Frente a lo que dijeron los abogados de la defensa de que eran jóvenes de buena familia, que no tenían problemas sociales, nada de eso, entendemos que este proceso judicial tiene que servir para demostrar que las relaciones que tengan con el Ayuntamiento de Oviedo, la Justicia se aplica igual para todos».
Las declaraciones de ambos se producen después de que los abogados de los investigados negasen que existiera una motivación política o ideológica en la agresión y defendiesen que se trató de un incidente nocturno. La Policía Nacional, por su parte, señaló durante la investigación que los seis jóvenes estaban vinculados al entorno ultra del Real Oviedo y que los hechos presentaban inicialmente indicadores de una posible motivación homófoba.