El Ayuntamiento presenta el modelo de declaración responsable para recibir la autorización, que deberá presentarse con 48 horas de antelación; Consistorio, Divertia y sectores aplauden las modificaciones de la Ley de Espectáculos, «un éxito para la hostelería y la cultura»

Monólogos humorísticos, recitales de poesía, sesiones de improvisación en vivo… Sin olvidar, claro está, los conciertos de pequeño formato, posiblemente la más representativa de las opciones imaginables. Resulta realmente inmenso el abanico de posibilidades que, para los hosteleros asturianos, ha abierto la reciente modificación de la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas del Principado, anunciada a finales de abril y que, en la práctica, ha acabado de un plumazo con muchas de las aristas que dificultaban la convivencia de tales iniciativas con vecinos y otros sectores. Y en Gijón ya está todo preparado para exprimir al máximo todos esos posibles de repente desbloqueados. Según ha informado este lunes el portavoz del Gobierno municipal, Jesús Martínez Salvador, el Ayuntamiento ha preparado el modelo de declaración responsable que, de conformidad con lo que ahora dicta la norma, los hosteleros deberán presentar si desean obtener el permiso necesario para albergar cualquiera de las propuestas mencionadas. Algo que no requerirá, en absoluto, una espera dilatada. Bastarán 48 de antelación para conseguir la luz verde, si se cumplen los requisitos. La medida entrará en vigor el jueves.
Los documentos, que pueden descargarse a partir de hoy de la web municipal -acompañados por un decálogo explicativo confeccionado por Divertia-, incluyen modelos para dos supuestos distintos: actividades en el interior de los establecimientos, y eventos en terrazas. En ambos casos, los pasos y requisitos son muy similares, destacando por su sencillez; basta con rellenar la plantilla con datos como el Código de Identificación Fiscal (CIF) y la dirección del negocio, los identificadores de su representante, la fecha y las horas de inicio y fin del espectáculo, y una breve descripción del mismo. Acerca de los requisitos a cumplir, nada cambia en comparación con lo fijado en la norma autonómica tras su modificación, salvo por un detalle: en el caso de las terrazas, si se quiere celebrar en una de ellas una actividad deberá confirmarse que media una distancias de, al menos, cuarenta metros de las viviendas más cercanas. Ese requisito, opinan en el sector, contribuirá a evitar una masificación de eventos, y minimizará un posible impacto negativo sobre la convivencia que, por otro lado, la propia legislación del Principado ya se encarga de prevenir. Todo, además, ajustado al marco de legalidad que, hoy por hoy, impera en la región.
«Después de mucho tiempo trabajando, se ha conseguido que se modifique la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas; por tanto, esas actuaciones en un formato reducido en los diferentes negocios de hostelería de la ciudad ya están cubiertas», ha celebrado Martínez Salvador, en el transcurso de una rueda de prensa en la que ha estado acompañado por el presidente de Divertia, Oliver Suárez; por Javier Martínez, presidente de la patronal hostelera OTEA; por Ángel Lorenzo, representante de la misma en Gijón, y por Purificación García, jefa de Servicio en el Ayuntamiento. De hecho, Martínez Salvador ha puesto el foco sobre la última, destacando el papel que desempeñó en el proceso de cambio de la norma, al formar parte de la comisión encargada de esa tarea. Por su parte, poniendo voz a los sectores beneficiados por ello, Martínez se ha a lo logrado como «un éxito no solo para la hostelería y la hotelería, sino también para la cultura, para sacar ese talento que hay en Asturias, y que pueda tener más nichos donde desarrollar sus actividades». A ese respecto, para el líder de OTEA resulta crucial, «dentro del sector turístico, tener más actividades que podamos desarrollar en nuestro sector». Y ha concluido animando a sus representados a «conciliar esta nueva regulación con los vecinos; cumplamos las normas de horarios, de ruidos y de todo lo que implica una declaración responsable, y todos podremos convivir».