Una delegación formada por habitantes del ‘bloque en lucha’ y por el consejero de Vivienda, Ovidio Zapico, pacta con el ente nacional reelaborar los contratos para eliminar de ellos las cláusulas más abusivas; las partes confían en firmar antes de que acabe este mes

Ha sido tanto por lo que han pasado los vecinos del ‘bloque en lucha’ en que, desde hace dos años, se ha convertido el número tres de la calle Río Piloña… Tantas idas y venidas, tantas promesas sin cumplir, tantas jornadas de temor por su futuro… Tanto, en suma, que la sola idea de emocionarse ante una buena nueva podría parecer tarea imposible. Y, sin embargo, el ‘milagro’ parece haberse obrado. Según ha trascendido esta misma tarde, la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB), propietaria del inmueble, ha accedido a reelaborar los contratos para suprimir de ellos las cláusulas consideradas más abusivas. Un punto de acuerdo logrado después de que una delegación conjunta formada por portavoces de los vecinos, y por el consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, se reuniese hoy en Madrid con representantes de la SAREB. La previsión ahora es que los nuevos contratos, adaptados a las necesidades de sus receptores, estén firmados antes de fin de mes.
«Seguimos teniendo la adrenalina en el cuerpo, la verdad… Creo que no nos relajaremos hasta que estemos de vuelta en Gijón, pero estamos pletóricos», admitía hace escasos minutos, en declaraciones telefónicas hechas a este medio desde la capital española, un entusiasmado Pepo González, el joven que, a lo largo de esta travesía del desierto, se ha alzado como líder y voz de los afectados de Río Piloña. Su euforia no es para menos… Descartadas las reivindicaciones de menor entidad, y centrando la conversación en aquello más acuciante, la SAREB se ha comprometido, en el caso de los contratos sociales, a anular la condición de firma aun sin poder garantizar la obtención, por parte de esa misma Sociedad, de la pertinente cédula de habitabilidad. Por su parte, aquellas familias, siete en total, en situación de acogerse a un contrato asequible verán reformulada la supuesta deuda de 20.000 euros, no reconocida por los vecinos; a cambio de hacerlo, la SAREB establecerá la posibilidad de condonar dicha deuda una vez se hayan abonado una serie de mensualidades. En ese sentido, González y los suyos han propuesto que sean «las doce primeras», aunque el total definitivo podría variar.
No obstante, más allá de esos cambios técnicos a mejor, se ha producido otro paso adelante, aún más significativo: la posibilidad de verse cara a cara con los directivos de la SAREB… Y de constatar que, cuando las llamadas telefónicas, los correos electrónicos, los burofaxes y las cartas se aparcan, y se opta por el tradicional encuentro en persona, llegar a puntos de entendimiento resulta mucho más sencillo. «Nos hemos encontrado, por parte de la Sociedad, una visión completamente tolerante; todos hemos debido ceder en cosas, pero ellos han admitido sus errores, igual que nosotros concedimos que todo esto se ha alargado más de lo debido», concede González. Un punto de vista alineado con el de Zapico; satisfecho por este avance «decisivo», que ha posibilitado desbloquear una situación «enquistada», el consejero ha celebrado que, «después de casi diecinueve meses de trabajo e intermediación, hoy hemos dado un paso de gigante hacia la solución definitiva de este conflicto». Así, Zapico ha aseverado que, una vez se ajusten los «flecos pendientes», será posible firmar y garantizar a las familias de Río Piloña «la tranquilidad y estabilidad de tener un techo seguro».
Que sea se ésta. Ya iba siendo hora.