La flotilla arribará esta tarde, y sus tripulaciones pasarán la jornada del martes de la ‘villa del Adelantado’, antes de proseguir travesía hacia Santiago de Compostela; la aventura, que ya suma once ediciones, también pretende fomentar las ‘profesiones azules’ vinculadas con la mar
Es curiosa, casi mística, la relación que el ser humano mantiene con la mar… Si se asume el carácter impredecible, furioso y extremadamente peligroso de esta última, y se accede a jugar según sus propias reglas, las aguas que le dan forma abren un horizonte infinito de caminos hacia cualquier destino que uno se propongo. Digamos… ¿Santiago de Compostela, por ejemplo? En efecto, la ciudad jacobea será la última recala de la XI Travesía ‘El Camino a Vela’, aventura concebida para completar el icónico Camino de Santiago surcando el Cantábrico. Si las previsiones actuales se mantienen la flotilla, compuesta íntegramente por veleros de no más de dieciséis metros de eslora, alcanzará la meta el 27 de junio. Sin embargo, hasta entonces habrá un buen número de puertos en los que hacer escala… Entre ellos, el de Gijón, del que la decena de buques que participa en la etapa de hoy ha zarpado esta mañana, tras una jornada de descanso y disfrute, poniendo proa hacia Avilés. De hecho, la comitiva náutica ha sido despedida desde el Puerto Deportivo por Ángela Pumariega, vicealcaldesa y concejala de Turismo, y por Daniel Martínez, director del servicio turístico municipal Visita Gijón.
Con la llegada a aguas avilesinas prevista para hoy, el del martes será un nuevo día de relax y descubrimiento en la ‘villa del Adelantado’. No obstante, también habrá margen para la divulgación; y es que, además de dar a conocer la propia iniciativa ‘El Camino a Vela’, los participantes, a través de la iniciativa BluePath, tratarán de acercar a jóvenes, familias y al conjunto de la comunidad local las oportunidades de formación y empleo que brindan las denominadas ‘profesiones ‘azules’; es decir, todos aquellos oficios vinculados con la mar y marcados por la sostenibilidad, un abanico que incluye la náutica, el turismo ‘azul’, la gestión portuaria, la ciencia y la tecnología, o la innovación marina. El mismo mensaje que, a partir del miércoles, difundirán en Galicia. Efectivamente, ese día las naves cruzarán la invisible frontera marítima entre ambas regiones, y harán una primera escala en Ribadeo, antes de poner proa hacia Viveiro, Cedeira, Ferrol, La Coruña, Muxía, Muros, A Pobra do Caramiñal, Vilagarcía de Arousa y, como colofón, Santiago. Ese último puerto marcará el final de una singladura que arrancó el pasado 9 de junio, cuando los ‘veleros peregrinos’ zarparon del puerto de Hondarribia.


