El Servicio de Emergencias del Principado mantiene activado el INFOPA en Situación 1, y no se descarta, una vez localizadas con drones esas zonas en las que las llamas siguen activas, desplegar medios aéreos para eliminarlas por completo

No, señoras y señores, no… Acabar con un incendio forestal no es algo que se reduzca a llegar, ‘bombardear’ con agua la zona en llamas de manera indiscriminada y, después, felicitarse por el resultado. Como en una intrincada partida de ajedrez, es necesario movilizar recursos variados, intentar predecir el curso del fuego, tratar de adelantarse a él, trazar cortafuegos, acabar con su combustible y, poco a poco, metro a metro, ‘matarlo’ de asfixia o de hambre, hasta que desaparezca por completo. Una complejísima -y peligrosa- labor que, sin embargo, suele dar sus frutos… Como ha sucedido en el caso de Grado. Según ha confirmado esta misma mañana el Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), a estas horas su perímetro norte «continúa estable, sin humo y extinguido», después de una dura batalla que se ha prolongado desde el sábado, y que ha requerido que los bomberos desplegados trabajasen durante toda la noche. No obstante, aún hay puntos ‘calientes’ en el flanco sur; los mismos que obligan a mantener activo hoy el Plan de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales de Asturias (INFOPA) en Situación 1, coyuntura que se prolonga desde hace tres días.
Siempre según las mismas fuentes, los destacamentos nocturnos ya han sido relevados por profesionales descansados, que serán los que conduzcan las tareas de extinción a lo largo de esta mañana. Se trata, concretamente, de efectivos terrestres de Bomberos del Principado procedentes de la base de Grado, reforzados por los empleados de dos empresas forestales. A ellos se han sumado los pilotos de la Unidad de Drones del SEPA, pieza clave en este lunes. Y es que, en estos momentos, sus aeronaves tienen la crucial tarea de localizar cada una de esas zonas todavía activas, delimitarlas claramente y, acto seguido, trasladar la información recopilada a los aviadores de los helicópteros y aviones cisterna. Solo entonces estos últimos vehículos despegarán y comenzarán a rociar con agua los puntos críticos, apoyando desde el aire a las cuadrillas que siguen combatiendo por tierra. Todo ello, por supuesto, estará condicionado por la situación meteorológica, ya que Asturias es una de las ocho comunidades españolas que ha amanecido en alerta ‘amarilla’ por tormentas con riesgo de granizo, tal como ha advertido la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Una circunstancia que podría entorpecer o, tal vez, ayudar en la tarea de extinción.