La asociación incluye el antiguo centro de recepción, de titularidad pública y declarado Bien de Interés Cultural, en su catálogo de construcciones amenazadas y en riesgo de desaparecer, una relación que, solo en Asturias, incluye 37 referencias

Al césar, lo que es del césar: sin llegar a los niveles que registró en sus ya lejanos días de gloria, es indudable que el complejo de la Universidad Laboral de Gijón, tras una tormentosa historia y después de unas cuantas puestas a punto por fases -algunas de ellas, todavía en curso-, vuelve a exhibir un esplendor digno de su entidad… En términos generales. El matiz es importante porque, dentro de ese megalítico conjunto, quedan todavía un buen puñado de elementos pendientes de ser adecentados. Especialmente uno de ellos, cada vez más deteriorado por el inexorable paso del tiempo, la acción de los elementos y la desidia humana, hasta el punto de que su propia supervivencia está en entredicho. Se trata de la conocida como ‘casa de la maqueta’, un pequeño edificio de formato chalé situado en el extremo suroeste del recinto, de titularidad pública, declarado Bien de Interés Cultural (BIC)… Y que, pese a ello, se halla en avanzado estado de ruina. Así lo ha alertado la asociación Hispania Nostra, que ha incluido de pieza en cuestión en su ‘Lista Roja’ de construcciones en riesgo de desaparición. Y no es, ni mucho menos, la única en Asturias.
Siendo como es una entidad que, desde su fundación en 1976, se dedica a preservar y visibilizar el patrimonio cultural y natural español, incluido el arquitectónico, no sorprende que en Hispania Nostra hayan saltado todas las alarmas. Al fin y al cabo, la citada ‘casa de la maqueta’ es una de las primerísimas piezas de La Laboral -probablemente la primera- terminadas y que aún sobreviven. No en vano, como su propio nombre indica, fue levantada en 1948 con la idea de albergar las maquetas de lo que, con el tiempo y el incesante trabajo, llegaría a ser el hoy emblemático complejo. Posteriormente, una vez superada esa función, ejerció de centro de recepción de visitantes mientras duraron las obras, y en las décadas siguientes prestó servicios residenciales y auxiliares. Sin embargo, el declive sufrido por la institución pasó su factura, y a finales del siglo pasado el chalé quedó en desuso, a merced de los elementos y ajeno a las rehabilitaciones posteriores. Así, la humedad rampante y el avance de las raíces de los árboles cercanos han debilitado la estructura, hasta el punto de que, según Hispania Nostra, es su icónica cúpula de ladrillo la que evita el colapso. Por ahora.
La inclusión de la ‘casa de la maqueta’ en esa ‘Lista Roja’ se producía el 14 de mayo de este año, ocupando la entrada asturiana número 37 en dicha relación de edificaciones en peligro. Y, desde luego, echar un vistazo al documento en cuestión resulta descorazonador… En él constan elementos tan valiosos como la antigua iglesia parroquial Santa Eulalia, en Puertas de Cabrales; el palacio de los condes de Mendoza-Cortina, en Llanes, o la casona de Sarmiento, en Cangas de Onís. De hecho, la propia Gijón juega un papel dudosamente importante en la lista, toda vez que aporta obras francamente dañadas como el templete de fundición escocés que decora el parque de Isabel la Católica -común en territorios británicos y de la Commonwealth, pero único en su clase en España-, y que lleva sin ser sometido a rehabilitación desde 2003; o la torre de Gonzalo Menéndez-Valdés que se yergue en La Nozaleda, en Roces.


