El presidente, desde Argentina, recordó a la octogenaria desahuciada en Madrid fallecida este miércoles en un hospital y criticó «los discursos lamentables» sobre su persona; «la llamaron de todo: manirrota, caradura, aprovechada y un largo etcétera más», recuerda

«Llamadme sentimental, llamadme emocional —lo que queráis— pero pienso en ella y no puedo dejar de acordarme de mi abuela Lala cuya petición expresa, de ella y mi güelu, fue que querían morir en su casa. Como así fue. Maricarmen también lo quería pero se lo impidieron», expresó a primera hora de esta mañana desde Argentina, hora local, el presidente Adrián Barbón tras el fallecimiento de la octogenaria desahuciada en Madrid el 23 de septiembre, levantamiento que provocó una importante ola de solidaridad que desembocó en una acampada en la Puerta del Sol a los tres días, tras una manifestación, que todavía se mantiene en pie. Fue a través de su cuenta en la red social X, mensaje que inició apuntando que «hasta hace escasos días tuvimos que escuchar discursos lamentables sobre Maricarmen, la mujer de 87 años de Madrid, por su oposición a que la echaran de la que había sido su casa durante casi toda su vida. La llamaron de todo: manirrota, caradura, aprovechada y un largo etcétera más. A una anciana de 87 años. Ayer murió en el hospital en el que tuvo que ser ingresada cuando la echaron de su casa».
Una situación que, afirma, «me duele en el corazón». «Descansa en paz, Maricarmen. Ojalá nuestra sociedad vuelva a ser plenamente humanista y sienta como propio el dolor de las demás personas, especialmente las más vulnerables», finalizó el socialista, que acudirá a las 19 horas (local) a la clausura del V Congreso Mundial de Asturianía en la sede deportiva Vicente López del Centro Asturiano de Buenos Aires. Por la mañana visitará el Centro Asturiano de La Plata y, ya de tarde, se reunirá con el jefe de gobierno de la provincia de Buenos Aires, Axel Kiciloff.