La Concejalía de Medio Ambiente y Sostenibilidad culmina la renovación de ambos equipamientos en el que es, junto con el de La Ñora, el principal arenal del barrio de La Pipa; la intervención ha superado los 23.194 euros de coste
Con julio consumiendo su penúltima semana, y el verano avanzando a todo tren, los arenales de Gijón llevan días dando fe de hasta qué punto el concejo vuelve a ser, una temporada estival más, uno de los grandes reclamos del norte peninsular. Siendo así las cosas, no es de extrañar que el Ayuntamiento se haya lanzado a acometer mejoras en sus arenales, punta de lanza de ese potencial turístico… Y una de las últimas intervenciones ha tenido por escenario la playa de Estaño, una de las dos, junto con la de La Ñora, de que dispone el barrio de La Pipa, parte de la parroquia de Somió. Allí, el área municipal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, presidida por el concejal del PP Rodrigo Pintueles, ha dado por terminada la rehabilitación del vallado perimetral y de las pasarelas de madera, culminando una actuación hecha por la empresa Asturmadera, SL, con un coste total de 23.194,49 euros, IVA incluido.
Según fuentes de la Concejalía en cuestión, ambos elementos presentaban un importante grado de deterioro, consecuencia directa del uso, del paso del tiempo y, muy especialmente, de su exposición continuada a las siempre agresivas condiciones meteorológicas marinas. Tal fue el nivel de degradación alcanzado que, en aras de garantizar la seguridad, hace tres semanas se procedió a señalizar y precintar las zonas afectadas, y a acometer las labores de reemplazo. De las pasarelas poco puede añadirse; sin embargo, en el caso de las barandillas, se ha actuado tanto en la que sirve de cierre del conjunto, como en la que da acceso al arenal, facilitando el paso al lugar. Y todo ello, con un mes y una semana de antelación sobre la fecha inicialmente fijada en el contrato. Un resultado satisfactorio que, a juicio de Pintueles. «responde a nuestro compromiso con el mantenimiento y la mejora de los espacios naturales de Gijón, garantizando unas mejores condiciones de seguridad y accesibilidad para vecinos y visitantes, y haciéndolo reduciendo al mínimo las molestias gracias a una ejecución muy por debajo de los plazos previstos».


