Varias personas que ejercieron laboralmente en el criadero relatan a miGijón presuntos casos de maltrato animal, crueldad, sacrificios de animales enfermos y condiciones insalubres en el centro del que fueron rescatados 345 perros
El caso del centro canino investigado en Gijón por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), del que fueron trasladados 345 perros por presuntas irregularidades, ha desatado en la ciudad una ola de indignación y de solidaridad con los animales afectados. Y es que muchos se preguntan hoy cómo algo así pudo suceder. La situación de los perros, contaba a miGijón este miércoles la responsable del Albergue de Animales de Gijón, Alejandra Mier, era lamentable. Ahora, gracias al testimonio que varios extrabajadores han relatado a este medio, se sabe algo más de cómo funcionaba el criadero investigado. «Era un horror», cuenta una de las exempleadas, que señala que los perros vivían en condiciones de encierro y estrés continuado.
La misma trabajadora describe situaciones de confinamiento prolongado: «Cuando no estaban abajo encerrados en el criadero, estaban en transportines durante meses», y añade que incluso los traslados internos entre las dos zonas del centro requerían procesos de desinfección estrictos. «Nos obligaban a bañarlos en un cubo con agua y lejía», asegura. Explica además que la parte de arriba, la zona de madres, estaba algo mejor porque «la limpiábamos por las noches. Ahí estaban los cachorros y es lo que interesaba».
Uno de los pasajes más graves de su testimonio se refiere a la gestión de cachorros enfermos o con malformaciones. Según su versión, existían instrucciones directas sobre su eliminación: «Nos mandaban meterlos en una bolsa… y meterlos al congelador para que se murieran». La extrabajadora sostiene que esta práctica se justificaba para no comprometer al resto de la camada: «Para que la madre pudiera seguir amamantando al resto de cachorros».
Uno de los aspectos más delicados de su testimonio se refiere a la atención veterinaria. Según afirma, la intervención profesional era limitada o tardía: «La veterinaria intentó también ayudar, pero no la dejaron y al final se marchó porque aguantaba más», en referencia a una profesional que, según su relato, abandonó el centro por discrepancias con el funcionamiento interno. «El resto del tiempo había un veterinario que ni siquiera era de perros, sino de vacas. Se le llamaba a ultimísima hora si era algo muy estricto, muy necesario, y hemos visto hasta cesáreas con las perras despiertas», relata.
«Traían perros de otros criaderos, nadie sabe la procedencia, me imagino que serían más baratos que en otros sitios, y muchos llegaban ya enfermos»
Además, describe un uso continuado de medicación en los animales: «Constantemente tomaban antibióticos», y añade que, las advertencias del personal sobre el estado de los animales no eran atendidas: «Nosotros reportábamos muchas veces que los animales estaban mal… y no nos hacían caso».
Otra ex empleada consultada coincide en describir un entorno marcado por la presencia de enfermedades y falta de control sanitario. Asegura que se producían brotes recurrentes: «Tuvimos también una epidemia de sarna», y apunta además a la llegada de animales procedentes de otros criaderos sin trazabilidad clara: «Traían perros de otros criaderos, nadie sabe la procedencia, me imagino que serían más baratos que en otros sitios, y muchos llegaban ya enfermos. Los teníamos allí en cuarentena y los propios trabajadores teníamos que atenderlos». Al respecto, y como ha podido saber este medio, la propiedad contaba también con una segunda instalación en Badajoz.
El caso se encuentra bajo investigación tras la intervención del SEPRONA, que derivó en el traslado de 345 perros a distintos albergues y protectoras. Los animales permanecen actualmente bajo custodia judicial y no pueden ser adoptados hasta que se resuelva su situación legal. Entretanto, las administraciones implicadas estudian fórmulas para agilizar su futura adopción si se declara su situación de desamparo.
Información: Pablo R. Guardado y Paula G.Lastra






