La regidora ve en el intento autonómico de delegar en el Ayuntamiento la regulación del tráfico pesado por La Calzada una demostración de esa claudicación; «ya está bien de generar falsas expectativas», afea al Ejecutivo asturiano

¿Ha enarbolado el Gobierno asturiano la bandera blanca en esa guerra de desgaste que es la búsqueda de una ruta para el tráfico pesado hacia y desde el Puerto de Gijón? La respuesta, por supuesto, está sujeta a interpretaciones. Y Carmen Moriyón ha ofrecido la suya: sí, el Principado ha tirado la toalla. Así se expresaba ayer miércoles la alcaldesa de la ciudad, en el transcurso de una rueda de prensa en la que se confesaba inquieta y molesta por la intención del Ejecutivo regional de que sea el Consistorio el que asuma la regulación del tránsito de camiones por la avenida Príncipe de Asturias. Una pretensión, la del Gobierno autonómico, descartada de todo punto este martes por el portavoz municipal, Jesús Martínez Salvador; que para la regidora equivale a «una rendición total«, y que, además de ser un paso en falso fuera del alcance de un Ayuntamiento, «no soluciona el problema«.
«Ya está bien de generar falsas expectativas a la ciudadanía«, afeó Moriyón, refiriéndose al compromiso adquirido hace año y medio por el consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, de concebir una alternativa al frustrado proyecto del vial de Jove, y elevarla al Ministerio de Transportes. Desde entonces, nada se ha sabido de una apuesta que, en origen, tenía en Aboño la opción más plausible para tender esa nueva de entrada y salida a El Musel. Y, a juicio de la alcaldesa, los pasos dados recientemente por Calvo y su equipo, centrados en limitar la velocidad y el flujo del tráfico pesado, no encajan, ni por asomo, en semejante promesa, lanzada al Consejo Social Municipal. Eso, por no hablar de los 230 millones de euros que el Estado tendría que haber invertido en el fallido vial, que se aseguró que se reinvertirían en las infraestructuras del municipio, y de los que tampoco se ha vuelto a saber nada. «El Ayuntamiento no lo va a aceptar», sentenció ayer Moriyón, asegurando que el Gobierno local «no se rinde; no vamos a dejar tirados a los vecinos«.
El que, aparte de no tener noticias del proyecto de Aboño, no se sepa nada del desdoblamiento en la GJ-10, añade un plus de indignación a un Consistorio que sigue ultimando la documentación necesaria para trasladar el caso al Defensor del Pueblo, algo que, se espera, podría materializarse en la primera quincena de marzo. Hasta entonces, ahondó la alcaldesa, sigue imperando «un apagón informativo total«, tanto desde Madrid como desde Oviedo, sin novedades en el proyecto, ni aclaraciones sobre su situación. Hasta entonces, el Consistorio continúa con las manos atadas en materia de regulaciones de tránsito en Príncipe de Asturias y humanización de la zona. Al fin y al cabo, concluyó ayer la regidora, esa vía sigue siendo de titularidad nacional, y no pasará a control municipal hasta que, como el secretario de Estado de Transportes José Antonio Santano, apostilló en su momento, esos accesos alternativos al Puerto de Gijón no estén plenamente garantizados.