La alcaldesa no acude a ninguna reunión desde finales de 2025, mientras se agrava el enfrentamiento entre el Ayuntamiento y El Musel por Naval Azul

La relación entre el Ayuntamiento de Gijón y la Autoridad Portuaria atraviesa un periodo de creciente distanciamiento institucional. En medio de las discrepancias por el futuro de Naval Azul y la transformación de la fachada marítima, emerge un dato significativo: la alcaldesa, Carmen Moriyón, lleva casi un año sin acudir a las reuniones del Consejo de Administración del Puerto de Gijón, pese a ocupar la vicepresidencia del organismo.
Según fuentes conocedoras consultadas por este periódico, la última reunión a la que asistió Moriyón tuvo lugar antes de finales de 2025. La regidora ya no participó en la sesión celebrada el 19 de diciembre de aquel año y tampoco habría acudido a ninguna de las convocatorias celebradas durante 2026.
La situación ha trascendido también al debate político municipal. Durante el Pleno del Ayuntamiento celebrado este miércoles, la portavoz socialista, Carmen Eva Pérez Ordieres, reprochó públicamente a la alcaldesa que no hubiera asistido a ninguna reunión del Consejo de Administración del Puerto en lo que va de año.
La circunstancia resulta especialmente relevante por las responsabilidades institucionales de Moriyón. La alcaldesa no es únicamente una representante municipal en el órgano encargado de adoptar las principales decisiones portuarias, sino también su vicepresidenta.
¿Qué consecuencias tienen sus ausencias?
Las normas de gestión y funcionamiento del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Gijón, publicadas en el Boletín Oficial del Estado en septiembre de 2025, establecen que este órgano debe reunirse al menos tres veces al año.
La regulación atribuye a la vicepresidencia la sustitución de la presidencia en casos de vacante, ausencia o enfermedad, además del ejercicio de aquellas funciones que puedan delegársele.
Sin embargo, la normativa no contempla expresamente la pérdida automática del cargo por acumular ausencias. La separación de los miembros del Consejo se encuentra sometida a un procedimiento específico. Las reuniones constituyen, además, el espacio en el que se debaten decisiones sobre inversiones, presupuestos, concesiones y planificación estratégica.
Naval Azul: proyectos municipales sin consulta previa al Puerto
Las ausencias coinciden con un momento de especial tensión entre ambas administraciones. Uno de los principales puntos de fricción es Naval Azul, proyecto con el que el Gobierno municipal pretende transformar una parte estratégica del litoral gijonés.
El pasado 8 de octubre, la presidenta de la Autoridad Portuaria, Nieves Roqueñí, aseguró que el organismo no había sido consultado previamente sobre el Plan Especial de Naval Azul y que había conocido sus contenidos a través de los medios de comunicación.
El desacuerdo tiene especial importancia porque algunas de las propuestas municipales afectan al acceso a la lámina de agua, un ámbito sobre el que existen competencias portuarias. No obstante, su participación en el procedimiento se produciría únicamente durante el trámite de información pública, en el que podría presentar alegaciones.
Un enfrentamiento que llega al Pleno
La distancia institucional volvió a quedar patente este miércoles durante el debate municipal sobre el Plan PROA. El portavoz del Gobierno local, Jesús Martínez Salvador, reclamó la dimisión de Roqueñí y vinculó la estrategia portuaria a intereses electorales.
Mientras tanto, la ausencia prolongada de Moriyón en el Consejo abre un interrogante sobre la interlocución directa entre ambas instituciones. La alcaldesa ocupa uno de los principales cargos del órgano de gobierno portuario, pero lleva meses sin participar presencialmente en sus reuniones.
Una situación que se produce precisamente cuando Ayuntamiento y Puerto mantienen diferencias sobre algunas de las decisiones que marcarán el futuro urbanístico y económico de Gijón.