El conflicto por los comedores se agrava por las fricciones de las familias con el concejal Pañeda y un cese bajo sospecha

La crisis abierta en el área de Educación del Ayuntamiento de Gijón suma este viernes un nuevo capítulo, con la alcaldesa, Carmen Moriyón, dando un paso al frente para tratar de reconducir una situación cada vez más tensionada. La regidora ha decidido implicarse directamente y ha convocado para el próximo martes por la tarde, en el Ayuntamiento, una reunión con las familias afectadas por la problemática de los comedores escolares.
Este movimiento llega en un contexto de creciente presión política, sindical y social, con el foco puesto en la gestión del concejal de Educación, Jorge Pañeda, cuestionada tanto por la oposición como por los representantes de los trabajadores y las AMPAs.
El frente más delicado se sitúa ahora en el ámbito judicial. El sindicato independiente USIPA ha anunciado acciones legales contra el cese de una funcionaria municipal, una decisión que consideran irregular y que podría derivar en consecuencias penales. La organización ya ha iniciado un procedimiento contencioso-administrativo y no descarta acudir también a la vía civil y penal a través de sus servicios jurídicos en defensa de la trabajadora afectada.
Desde USIPA se habla abiertamente de “caos interno” en la Concejalía de Educación. El sindicato también cuestiona la legalidad del cese, al considerar que la “pérdida de confianza” no es un argumento válido para destituir a una funcionaria de ese nivel. Asimismo, ponen en duda que la decisión pudiera adoptarla directamente el concejal, señalando que debería corresponder al área de personal, cuya jefatura permanece vacante desde febrero.
Este conflicto se suma a la crisis ya abierta con las familias por la situación de los comedores escolares, que tuvo su punto álgido en una reciente asamblea marcada por los reproches al edil y su salida anticipada del encuentro. Las críticas se centran en la calidad del servicio y en el retraso en la implantación del modelo de línea caliente comprometido por el Gobierno local.
En el plano político, la oposición ha redoblado sus exigencias. Olaya Suárez (Podemos Xixón) ha insistido en que el edil de Educación “no está a la altura” y ha alertado sobre la alimentación diaria de miles de niños, mientras que Alejandro Farpón (IU) ha denunciado un “flagrante incumplimiento” de los compromisos municipales, subrayando que la responsabilidad es de todo el Gobierno local.
Con la reunión fijada para el martes y la vía judicial ya en marcha, el conflicto entra en una fase decisiva. La implicación directa de Moriyón busca frenar una crisis que no ha dejado de crecer y que amenaza con seguir escalando tanto en el terreno político como en el administrativo.
Es increíble cómo se maneja FORO con el PP. En la noticia anterior se señala que “existe un grave problema estructural de personal, con una plantilla de ocho personas en la que hay dos vacantes clave —jefatura de servicio y jefatura de sección— y el resto de puestos están ocupados por personal temporal con escasa antigüedad”. Pero ese problema es responsabilidad directa de la concejala de Hacienda, que precisamente es de FORO. Y ahora llega la alcaldesa y desautoriza al concejal del PP de Educación para “solucionarlo”. ¿Solucionar exactamente qué? ¿Dotar ahora el personal que la propia concejala de Hacienda negó en su momento? Y mientras tanto, en el PP ni se enteran.