A las puertas de su duodécima jornada de huelga, y sin avances en la negociación, más de un centenar de trabajadores se ha concentrado frente al Ayuntamiento, mientras los partidos secundaban una declaración de respaldo a sus reivindicaciones
La plantilla de Moreda Riviere Trefilerías (MRT) está decidida a no ceder en el pulso reivindicativo que mantiene con la actual gerencia de la empresa. Ni un ápice, además. Indignados ante unamodificación unilateral del contrato relevo que supone, aseguran, una pérdida de valor de sus salarios y la amenaza de despidos, los trabajadores celebrarán este viernes su duodécima jornada de huelga… Con una variación previa sustancial: hoy el escenario de sus protestas no ha sido la fábrica que les sirve de sustento, sino la plaza Mayor. Allí, a pocos metros de la Casa Consistorial, más de un centenar de empleados -de una plantilla de más de 250 profesionales directos, reforzados por otros ochenta subcontratados- se ha concentrado para visibilizar sus demandas, sí, pero también para celebrar el último logro cosechado: el apoyo unánime, declaración institucional presentada por Izquierda Unida (IU) mediante, que el Pleno municipal ha dado a su lucha en particular, y a la supervivencia y desarrollo de MRT en Gijón en general. Una buena nueva llegada en un momento en que los responsable de la multinacional siguen sin ceder ante las presiones, y en que el Comité de Empresa estudia aumentar la intensidad de sus acciones.
Ya antes del inicio de la sesión, y aun siendo conocido el respaldo de todas las formaciones políticas a la declaración, una pequeña representación de la plantilla -integrada por miembros de los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO), Unión General de Trabajadores (UGT), Unión Sindical Obrera (USO) y Central Sindical Independiente (CSI)– se reunió con la alcaldesa, Carmen Moriyón, y con el portavoz del Gobierno local, Jesús Martínez Salvador, para trasladarle de primera mano los detalles de la reivindicación. En esencia, aseguran, las propuestas de la dirección de MRT -administrada por el holding Criteria, dependiente de la Fundación La Caixa y que adquirió el 20% del capital del Grupo CELSA el año pasado- implican recortes de plantilla y de derechos laborales, así como una flagrante devaluación salarial, y la externalización de parte de la actividad productiva. «Básicamente, lo que se nos quiere imponer es externalizar cuarenta puestos directos y congelar el salario, para que los que vengan detrás cobren menos; encima, tienen secuestrada la jubilación parcial para presionarnos, así que no parece que tengan intención de negociar», analizaba Marco Antonio Mueso, presidente del Comité.
«Este apoyo incondicional significa mucho; que estén dispuestos a hacer cualquier cosa que esté en su mano se agradece»
Marco Antonio Mueso, presidente del Comité de Empresa de Trefilerías Moreda
¿Qué hacer ante un enemigo que no parece dispuesto a ceder, cuando uno mismo tampoco se plantea claudicar? Difícil decirlo, aunque entre la plantilla se está valorando imprimir más intensidad a sus acciones. «No descartamos absolutamente nada; está todo abierto», admitía Mueso, aunque sin entrar a detallar en que consistiría un hipotético refuerzo de la protesta. En todo caso, concedía, lo conseguido esta mañana es visto por él y sus representados como una auténtica victoria moral. Porque, tras guardar un minuto de silencio por las víctimas de los incendios que arrasan Almería, la Corporación en bloque se ha alineado con una declaración que compromete al Consistorio a apoyar a los trabajadores, y a instar a los titulares de MRT a intensificar la negociación. «Este apoyo incondicional significa mucho; que estén dispuestos a hacer cualquier cosa que esté en su mano si se lo pedimos se agradece», admitía Mueso mientras, a su espalda, los trabajadores concentrados lanzaban vítores y tocaban silbatos, festejando la noticia.
Por parte del Gobierno, Martínez Salvador era el encargado de resumir el espíritu de la decisión. Y lo hizo afirmando que «no se entiende que una empresa tan importante dentro del ecosistema económico de Gijón, que genera más de 400 empleos indirectos, que exporta tres cuartas partes de su producción, y que tiene clientes, pedidos y negocio, haga recortes de esta clase y no respete los acuerdos en materia laboral». A partir de ahí, confirmó, el Ayuntamiento contribuirá «intermediando, apoyando y visibilizando sus reivindicaciones», si bien no detalló si el Ejecutivo gijonés se pondrá en contacto con el fondo que gestiona la multinacional.
«Detrás de esta operación se esconde una operación especulativa para abaratar costes y vender la empresa a mejor precio»
Javier Suárez Llana, portavoz de IU Xixón
Curiosamente, el suyo fue un mensaje alineado con el de Javier Suárez Llana, portavoz de IU Xixón, formación autora de la declaración. El concejal en la oposición más combativo, aunque ‘disparando’ en un sentido similar, recordó que «el Grupo CELSA, en manos hoy de fondos de inversión, pretende aprovechar la negociación del convenio colectivo para recortar derechos laborales, disminuir la plantilla y externalizar parte de la actividad«, una serie de prácticas que, a juicio de Suárez Llana, como del grueso de la plantilla, escondería un afán de «abaratar costes y vender la empresa al mejor precio». Su petición, como la de los huelguistas, es que «el nuevo convenio sirva para consolidar y ampliar derechos en una empresa que no deja de dar beneficios», toda vez que «defender hoy a los trabajadores es defender un futuro industrial para Xixón».




