• FITUR 2026
  • Actualidad
    • Mis vecinos
    • Talentu ocultu
    • Suaños y victories
    • Política
    • Entrevistas
    • FIDMA 2025
    • CanalGastro
    • Gente
    • Igualdad
    • Cooperación
    • Antroxu
    • Fitur 2025
    • miGijón sub18
      • Canchas y Aulas
    • Mi Comercio
    • Mundo Animal
      • #Adóptame
    • Gijón Congresos y Reuniones
  • Sucesos
  • miAsturias
    • Oviedo
    • Avilés
    • Mieres
    • Langreo
  • Descubriendo Asturias
  • Deportes
    • Deporte de Raigañu
      • Glosariu: Pallabres sobre deporte
    • Promesas asturianas
    • Olimpismo Astur
    • Grupo Covadonga
    • Sporting Classics
  • Opinión
    • David Alonso
    • Agustín Palacio
    • Alberto Ferrao
    • Eduardo Infante
    • Bernardo Solís
    • Monchi Álvarez
    • Nacho Poncela
    • Anabel Santiago
    • A. Damián Fernández
    • Luis Antonio Alías
    • Ana Martínez
    • Andrés Treceño
    • Tribunas
    • Cartas de los lectores
  • Gijón Impulsa
  • Planes
  • Sabores con raigañu
    • Glosariu gastronómicu asturianu
  • Glosariu: Pallabres de güelu y güela
miGijón
No Result
View All Result
martes, 18 agosto, 2026
miGijón
No Result
View All Result

Notas sueltas de un paseo por Gijón

Pablo Batalla por Pablo Batalla
02/08/26
CompartirTweet

El arecismo es el gran pasado emblemático de Gijón. Si alguien es capaz de presentarse como reencarnación creíble de eso, en una ciudad que por otra parte se ha vuelto muy conservadora, al compás de su envejecimiento demográfico, ganará. Make Gijón great again podría ser el eslogan de Carmen Moriyón

Playa de San Lorenzo en una imagen de archivo. / miGijón

Bajamos al centro en un autobús de EMTUSA, donde veo a un hombre sentado en los asientos especiales de color azul, que va haciendo la misma pregunta a todo el que entra: «¿Hay algún caso de covid todavía?». Si le dicen que no, pregunta: «¿Y usted cómo lo sabe?». Si le dicen que sí, replica que no. He aquí, transparentada, una verdad que los cuerdos ocultamos o no advertimos: qué tocados del ala nos dejó la pandemia.

Luce un día espléndido de sol y vamos con Á. a dar un paseo por el Muro. Al llegar se asoma, curiosa, a la playa, agarrándose a la barandilla blanca con sus bracitos. Señala la arena y exclama: «¡paya!». Decidimos acercarla al mar, pero la marea está muy baja y la orilla lejos, así que uno debe quedarse vigilando la sillita de bebé. Me quedo yo y, desde allí, escruto y trato de aprehender en la lejanía los pasos de Á. acompañada de R.; sus pequeñas carreras, sus saltitos. R. me contará después que a Á. le ha encantado el mar, que le han divertido muchísimo las olas, y que una de ellas le provocó un ataque de risa que le hizo caer de culo. De pronto me siento absurdo y triste perdiéndome la cercanía de esa estampa feliz e irrepetible por proteger un carricoche. La propiedad nos desalma.

1x1 pixel counter : <img decoding="async" src="https://track.adform.net/adfserve/?bn=89541117;1x1inv=1;srctype=3;gdpr=${GDPR};gdpr_consent=${GDPR_CONSENT_50};ord=[timestamp]" border="0" width="1" height="1"/> 1x1 pixel counter : <img decoding="async" src="https://track.adform.net/adfserve/?bn=89541117;1x1inv=1;srctype=3;gdpr=${GDPR};gdpr_consent=${GDPR_CONSENT_50};ord=[timestamp]" border="0" width="1" height="1"/> 1x1 pixel counter : <img loading="lazy" decoding="async" src="https://track.adform.net/adfserve/?bn=89541117;1x1inv=1;srctype=3;gdpr=${GDPR};gdpr_consent=${GDPR_CONSENT_50};ord=[timestamp]" border="0" width="1" height="1"/>

En el Muro, veo pasar a un hipster montado en una bici nueva que imita los antiguos velocípedos: la rueda de delante muy grande y la de atrás muy pequeña. «Para la historia, nada de lo que una vez aconteció ha de darse por perdido», decía Benjamin. Pues no.

Al pasar por Poniente, cuento a I. que la playa no siempre estuvo ahí; que yo me acuerdo de cuando se construyó; y, antes, del mar vacío al que yo acompañaba a mi abuelo a asomarse. Luego evoco en silencio aquellos años. Yo fui un niño del arecismo. Me atrevería a decir que fui un niño arecista. Todos lo éramos en el Gijón de los noventa. Una vez, Areces vino a inaugurar la pista cubierta del colegio público al que yo iba. Año noventa y tres, noventa y cuatro. El hombre acabó sentado en una mesa, con todos los niños haciendo cola para que les firmase un autógrafo. Era una celebridad. La Gaceta, una revistilla editada con dineros municipales, llegaba entonces, con una periodicidad que no recuerdo (¿mensual?) a los buzones de toda la ciudad y fascinaba al niño de ocho, nueve, diez, once años que yo era con sus infografías de las obras que iban a hacerse en la ciudad. Se hicieron muchas, aquellos años. Recuerdo, singularmente, una: la remodelación de la plaza de Europa, cerca de mi casa.

PUBLICIDAD

Iban a ponerle una especie de lagos. Recuerdo el asombro ante la infografía y, después, la espera impaciente, semana tras semana; las ganas de que terminasen los trabajos, retirasen las vallas y aquello que me había cautivado dibujado se hubiera hecho realidad. Gijón se transformaba por doquier, en todas sus esquinas, y el niño que yo era se daba cuenta. Y era Areces el hechicero que hacía aparecer arena donde no la había, que creaba lagos, que cubría las pistas de los colegios, que otorgaba color y pulcritud europea a una ciudad que había sido sucia y gris y a la que ahora venían los Rolling, de la que se rescataba el pasado romano a la vez que se demolía sin muchos miramientos el industrial, etcétera. El arecismo es el gran pasado emblemático de Gijón. Si alguien es capaz de presentarse como reencarnación creíble de eso, en una ciudad que por otra parte se ha vuelto muy conservadora, al compás de su envejecimiento demográfico, ganará. Make Gijón great again podría ser el eslogan de Carmen Moriyón.

De vuelta en La Calzada, la escena que se pasa el videojuego de la posmodernidad: dos monjes budistas mirando en silencio el móvil en la terraza de una sidrería. Y en una tapia, una pintada: «¡Contra la guerra interimperialista, revolución proletaria mundial!». Hay cartas a los Reyes Magos de papel y hay otras de ladrillo.

Comentarios 1

  1. josé antonio collado says:
    2 semanas ago

    Tienen un complejo de inferioridad con el arecismo.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Tu publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal y protección de datos
  • Política de cookies
¿Tienes una noticia que contar? Envía un correo a contacto@migijon.com

© 2025 miGijón - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación. Proyecto financiado por Descripción de la imagen

No Result
View All Result
  • FITUR 2026
  • Actualidad
    • Mis vecinos
    • Talentu ocultu
    • Suaños y victories
    • Política
    • Entrevistas
    • FIDMA 2025
    • CanalGastro
    • Gente
    • Igualdad
    • Cooperación
    • Antroxu
    • Fitur 2025
    • miGijón sub18
      • Canchas y Aulas
    • Mi Comercio
    • Mundo Animal
      • #Adóptame
    • Gijón Congresos y Reuniones
  • Sucesos
  • miAsturias
    • Oviedo
    • Avilés
    • Mieres
    • Langreo
  • Descubriendo Asturias
  • Deportes
    • Deporte de Raigañu
      • Glosariu: Pallabres sobre deporte
    • Promesas asturianas
    • Olimpismo Astur
    • Grupo Covadonga
    • Sporting Classics
  • Opinión
    • David Alonso
    • Agustín Palacio
    • Alberto Ferrao
    • Eduardo Infante
    • Bernardo Solís
    • Monchi Álvarez
    • Nacho Poncela
    • Anabel Santiago
    • A. Damián Fernández
    • Luis Antonio Alías
    • Ana Martínez
    • Andrés Treceño
    • Tribunas
    • Cartas de los lectores
  • Gijón Impulsa
  • Planes
  • Sabores con raigañu
    • Glosariu gastronómicu asturianu
  • Glosariu: Pallabres de güelu y güela

© 2025 miGijón - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación. Proyecto financiado por Descripción de la imagen