Fuentes sitúan al gijonés como posible recambio en plena incertidumbre por el caso Cerredo

Las primeras quinielas sobre un posible relevo en la presidencia de Hunosa comienzan a tomar forma en Asturias. El nombre de Francisco Blanco Ángel, conocido como Pachi Blanco, gana enteros en distintos ámbitos políticos y empresariales como alternativa al actual presidente, Enrique Fernández, en un contexto marcado por la incertidumbre derivada del denominado caso Cerredo.
Según fuentes consultadas por este diario, el gijonés aparece bien posicionado como eventual recambio si finalmente se producen movimientos en la cúpula de la empresa pública. Aunque por el momento no existe confirmación oficial ni un proceso abierto de sustitución, las mismas fuentes apuntan a que su perfil técnico y su trayectoria institucional lo sitúan como una opción “solvente y de consenso” en caso de relevo.
Francisco Blanco Ángel (Gijón, 1969) cuenta con una dilatada carrera que combina el ámbito académico, la gestión pública y la política. Doctor en Economía y profesor —actualmente en excedencia— de la Universidad de Oviedo, ha centrado buena parte de su labor investigadora en la hacienda pública y los sistemas de pensiones. También desarrolló una etapa internacional como investigador en la Universidad de Turín a comienzos de los años 2000, lo que refuerza su perfil técnico en políticas económicas.
Su vinculación con la administración pública se remonta a su etapa como director económico y financiero del Ayuntamiento de Gijón entre 2007 y 2011. Posteriormente, dio el salto a la política municipal como concejal del PSOE en la corporación 2011-2015, antes de incorporarse al Gobierno del Principado.
En julio de 2015 fue nombrado consejero de Empleo, Industria y Turismo en el Ejecutivo presidido por Javier Fernández, cargo que ocupó hasta mayo de 2017. Su dimisión se produjo en el contexto de la crisis interna del PSOE a nivel nacional, tras la cual regresó a su actividad académica.
Blanco retomó la primera línea política en 2019 al ser elegido senador por Asturias en la XIV Legislatura. Su paso por la Cámara Alta se prolongó hasta diciembre de 2022, momento en el que renunció al escaño tras ser designado secretario general de Industria y Pyme en el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Su primera visita oficial fue a la sede de Duro Felguera, acompañado de su presidenta, Rosa Aza. En este puesto, que ocupó hasta finales de 2023, tuvo un papel relevante en la gestión de políticas industriales en un periodo marcado por la transición energética y los fondos europeos.
En su etapa en el ministerio de Industria, Blanco también estuvo vinculado a uno de los ejes clave de la política industrial reciente: la descarbonización. De hecho, su llegada a la Secretaría General de Industria coincidió con el nombramiento de Luis Ángel Colunga como comisionado del PERTE de descarbonización industrial, con quien ya había coincidido previamente en el Gobierno asturiano. Ambos trabajaron conjuntamente en este ámbito estratégico, con especial atención al impacto en Asturias.
Desde 2024, Pachi Blanco preside la SEPIDES, una entidad pública empresarial dependiente del grupo SEPI centrada en el impulso de proyectos industriales y el desarrollo económico. En este ámbito, además, confluyen otros perfiles vinculados al entorno político y empresarial. Entre ellos, figura Cristina del Valle, directora de Asesoría Jurídica y secretaria del Consejo de SEPI, casada con Antonio Muñoz-Murillo Quirós, cuñado de la ex consejera Belarmina Díaz y vinculado a Iberdrola en un puesto de responsabilidad jurídica.
El posible relevo en la presidencia de Hunosa se enmarca en un momento delicado para la compañía, especialmente tras la repercusión del caso Cerredo, que podría derivar en ajustes en su estructura directiva. En este escenario, la experiencia de Blanco en gestión pública, política industrial y conocimiento del tejido asturiano lo sitúan como uno de los nombres a seguir en las próximas semanas.
Por ahora, el proceso permanece en el terreno de las hipótesis, pero el movimiento de nombres evidencia que el futuro de Hunosa vuelve a situarse en el centro del debate político e industrial en Asturias.