Padres y madres cargan contra la gestión municipal y anuncian movilizaciones hasta ser recibidos por la alcaldesa

“Hasta aquí hemos llegado”. El concejal de Educación, Jorge Pañeda, anunciaba así su marcha anticipada durante la asamblea abierta celebrada este miércoles por las familias afectadas por la situación de los comedores escolares. La frase la pronunció después de que uno de los intervinientes le acusara de haber estado “mintiendo todo el rato”, en un ambiente ya cargado de tensión desde el inicio del encuentro.
Lo cierto es que el edil insistió en participar en una asamblea a la que, en un primer momento, no tenía previsto acudir. Su presencia no logró rebajar los ánimos. Al contrario, nada más comenzar, se sintió abrumado por las pancartas que portaban padres, madres y algunos jóvenes, visibilizando su malestar por la falta de soluciones. En ese contexto, Pañeda no evitó la confrontación y llegó a preguntar abiertamente a las familias si lo que pretendían era “politizar a sus hijos”, una afirmación que encendió aún más los ánimos.
Durante el encuentro, las familias reclamaron explicaciones sobre la gestión del servicio de comedores escolares, un problema que, denuncian, se arrastra desde hace meses sin avances significativos. Las respuestas del concejal no convencieron a los asistentes, que le acusaron de incurrir en contradicciones y de no ofrecer información clara ni compromisos concretos.
Uno de los puntos más controvertidos fue el recordatorio de que en diciembre se les aseguró que los pliegos para implantar la llamada “línea caliente” —un modelo que permitiría mejorar la calidad del servicio— estaban ya preparados. Sin embargo, varios meses después, las familias denuncian que no se ha dado ningún paso en esa dirección, lo que ha incrementado la desconfianza hacia el Ayuntamiento.
A ello se sumó el anuncio realizado por el propio Pañeda durante la asamblea de que el contrato actual del servicio se prorrogará hasta junio de 2027. Una decisión que los afectados consideran “inadmisible”, al entender que perpetúa un modelo que califican de “insostenible” y que no responde a las necesidades del alumnado.
Las familias también pusieron sobre la mesa la comparación con otros municipios asturianos, como Avilés y Oviedo, donde aseguran que sí se han producido avances en la implantación de la línea caliente. Esta situación, argumentan, evidencia que existen alternativas viables que en Gijón no se están explorando con la misma determinación.
El momento más tenso de la asamblea se produjo cuando, tras varios reproches directos, el concejal decidió abandonar el encuentro de manera abrupta, dejando sin respuesta numerosas preguntas planteadas por los asistentes. Su salida fue interpretada por muchos como una muestra de falta de voluntad de diálogo.
Tras la reunión, las familias acordaron intensificar su presión institucional. Entre las medidas aprobadas figura la solicitud de un encuentro con la alcaldesa para exigir una solución de cara al próximo curso escolar, así como una respuesta clara sobre el cambio de modelo en los comedores.
Además, anunciaron que emprenderán acciones de protesta hasta ser recibidas y obtener compromisos concretos. Entre sus demandas destaca también la petición de dimisión de Pañeda, a quien responsabilizan de la gestión del conflicto y de haber abandonado la asamblea sin dar explicaciones suficientes.
El conflicto, lejos de cerrarse, entra así en una nueva fase de movilización social, con las familias decididas a mantener la presión hasta lograr cambios efectivos en un servicio que consideran esencial para el bienestar de sus hijos.