Desde que España derrotase a Argentina han surgido en Change.org hasta treinta peticiones, basadas en el supuesto «comportamiento antideportivo y contrario a los valores de respeto» del astro; miles de personas secundan la idea

Pronto se cumplirán dos semanas de aquella final del Mundial Masculino de Fútbol que, en un agónico partido disputado el 19 de este mes, dio a España su segunda victoria en dicha competición, derrotando a la Selección de Argentina en un polémico encuentro… Cuyos ecos, pese al tiempo transcurrido, todavía resuenan en el país vencedor. Y es que, qué duda cabe, la conducta demostrada por el combinado americano durante y después del duelo sigue alimentando el malestar silencioso, la crítica pública y el rechazo de buena parte de la sociedad hispana e internacional. Tanto, que desde entonces hasta una treintena de peticiones han sido registradas en la plataforma Change.org, solicitando que se revoque el Premio Princesa de Asturias de los Deportes de este 2026 a Lionel Messi, capitán del equipo perdedor y, en consecuencia, responsable del comportamiento que muchos censuran en él y en sus compañeros. Es difícil saber si tal iniciativa dará resultado –la Fundación Princesa de Asturias no se ha pronunciado al respecto-, aunque es poco probable; eso sí, por el momento esas treinta solicitudes, entre todas, acumulan varios miles de apoyos. Y aumentando.
El texto que acompaña a las solicitudes, común a ellas, afirma que la actuación de Messi fue «antideportiva y contraria a los valores de respeto» propios de cualquier evento deportivo, tanto durante como después de la final, si bien no se detallan cuáles fueron las supuestas infracciones. No obstante, es posible que coincidan con algunas de las críticas que el combinado argentino recibió, y sigue recibiendo; así, múltiples voces, dentro y fuera de España, afean la ausencia de fair play, o juego limpio, en el transcurso de la final, con abundancia de faltas y acciones ‘duras’ por parte de los americanos. A ese respecto, conviene recordar que la única tarjeta roja del duelo la encajó el argentino Enzo Fernández, tras una agresiva entrada que, literalmente, hizo ‘volar’ a Cubarsí. El propio Messi intentó que el árbitro sacase otra a Cucurella por taparse la boca con una mano, aparentemente para proferir un insulto sin que las cámaras lo recogiesen, aunque el colegiado ignoró al astro. Por si fuese poco, segundos después de pitarse el final del encuentro el argentino Nahuel Molina asestó a Rodri un puñetazo por sorpresa, detonando una pelea por la que por la que la FIFA ha abierto procedimientos disciplinarios contra los jugadores americanos Molina y Leandro Paredes, el técnico de la albiceleste Roberto Fabián Ayala, y el centrocampista español ‘Gavi’ Gavira. La guinda del pastel fue que, en el momento en que ‘La Roja’ recibía trofeo y medallas, la Selección Argentina, salvo ‘Flaco’ López, optó por darle espalda.
Si ya el seleccionador español, Luis de la Fuente, tachó lo sucedido -y, en particular, la pelea desatada por Molina- como «intolerable e inaceptable», para la creciente legión de personas decididas a plasmar su firma en las peticiones de Change.org el sentimiento es análogo, si no aún más visceral. Uno de quienes ha escrito su rúbrica opina que, más allá de ese comportamiento de «acusica» hacia Cucurella, Messi «no solo no fue capaz, como capitán, de hacer que sus compañeros vieran la entrega de la copa a la Selección Española, sino que, además, fue uno de los que no se dio tampoco la vuelta, y eso fue decisión propia». Otra firmante considera que revocar el Princesa de Asturias a Messi ayudaría a «restituir la confianza en la justicia y el rigor de estos galardones». Porque en lo que sí coincide una mayoría abrumadora de criterios entre aquellos que apoyan alguna de esas treinta peticiones análogas es en que los Princesa de Asturias «reconocen algo más que el talento deportivo; reconocen un serie de valores que el capitán de la albiceleste no demostró». De hecho la Fundación, el día que hizo pública la elección de Messi como receptor del premio, esgrimió como razones «su trayectoria deportiva, su labor solidaria y su comportamiento ejemplar dentro del campo, así como su constancia, humildad y compromiso con el juego colectivo».
Algunos todavía la tienen bien «clavada».