El artista descubre cómo su familia fue perseguida, encarcelada y obligada a huir durante la Guerra Civil

El artista asturiano Rodrigo Cuevas ha protagonizado uno de los momentos más emotivos del programa ¡Cuánta Guerra!, de RTVE, al descubrir la historia de resistencia, compromiso político y sufrimiento que marcó a su familia durante la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista. Un viaje al pasado que ha permitido al cantante conocer detalles hasta ahora desconocidos sobre dos de sus antepasados y que ha terminado con una reflexión cargada de emoción: «Perdieron, pero lucharon».
La historia se ha dado a conocer en el cuarto capítulo del espacio televisivo, emitido este viernes en La 1, en el que la periodista Conchi Cejudo acompaña al artista en una investigación sobre sus raíces familiares. El recorrido comienza en La Benéfica de Piloña, el espacio cultural asturiano recuperado por el propio Cuevas, pero pronto se traslada a Rodiezmo, en León, una localidad estrechamente vinculada a su infancia y a su identidad.
«Yo creo que todo lo que hago en la vida lo hago por el tiempo que pasé en Rodiezmo», reconoce el cantante, que descubre cómo su historia familiar estuvo atravesada por algunos de los episodios más dramáticos del siglo XX español.
La investigación documental permite reconstruir la vida de Salvador Arias Castañón, bisabuelo de Rodrigo Cuevas, un carpintero natural de Rodiezmo que, tras el estallido de la Guerra Civil en 1936, se incorporó como miliciano al batallón Asturias 249 para combatir en el frente norte.
Sin embargo, Salvador no fue el único miembro de la familia comprometido con la causa republicana. De sus ocho hermanos, cuatro aparecían registrados como afiliados al Partido Comunista de España.
Entre ellos destaca Soledad Arias Castañón, tía bisabuela del artista, quien con apenas veinte años ejerció como oficial de las milicias femeninas en Rodiezmo. Los documentos recuperados reflejan su participación en manifestaciones y actos políticos, vestida de rojo y portando la bandera comunista.
Su trayectoria constituye también un testimonio del protagonismo de numerosas mujeres que asumieron responsabilidades políticas y organizativas durante la contienda.
La represión franquista que marcó a toda una familia
La caída del frente norte en 1937 cambió radicalmente el destino familiar. Rodiezmo quedó arrasado e incendiado, mientras Adelina, esposa de Salvador, tuvo que huir hacia Asturias con sus cinco hijos en medio de los bombardeos.
Salvador y Soledad fueron detenidos y condenados a doce años y un día de prisión por un delito de auxilio a la rebelión, pese a haber defendido al Gobierno republicano.
El bisabuelo del cantante pasó por distintos centros de reclusión, incluido el campo de concentración de San Marcos, en León. Soledad, por su parte, fue encarcelada en la prisión de Saturrarán, en el País Vasco, uno de los establecimientos penitenciarios utilizados para recluir a mujeres represaliadas durante el franquismo.
Ambos sobrevivieron a las durísimas condiciones de cautiverio y consiguieron posteriormente la libertad condicional.
«Me voy muy orgulloso de güelito Salvador»
El descubrimiento de estos documentos y testimonios provocó una profunda emoción en Rodrigo Cuevas, que encontró en sus antepasados una historia de resistencia que desconocía en toda su dimensión.
«Yo me voy muy orgulloso de güelito Salvador y de su hermana, Soledad», expresó el artista durante el programa.
La experiencia también le permitió establecer una conexión entre el compromiso de su familia y su propia trayectoria artística, marcada por la recuperación de la cultura popular, la memoria colectiva y las tradiciones.
Una historia que, casi noventa años después de la Guerra Civil, ha vuelto a cobrar vida ante las cámaras de RTVE y que deja una reflexión sobre quienes, pese a sufrir la derrota y la represión, nunca renunciaron a defender sus ideales.