La Fiscalía sostiene que circulaba ebrio cuando cambió de carril y embistió a la víctima, que falleció tras ser arrastrada más de 100 metros en la A-6. El acusado contaba con antecedentes penales por otro homicidio imprudente, aunque estos ya se encuentran cancelados y no computan a efectos de reincidencia
La Fiscalía del Principado de Asturias solicita cuatro años de prisión para el conductor acusado de provocar un accidente mortal en la autovía A-66, conocida como la ‘Y’, en un siniestro ocurrido en mayo del pasado año y en el que falleció una motorista tras ser embestida y arrastrada varios metros. La vista oral por estos hechos está prevista para este martes, 30 de junio, en el Juzgado de lo Penal número 1 de Oviedo, donde el Ministerio Público mantiene que el acusado conducía bajo los efectos del alcohol en el momento del impacto.
Según recoge el escrito de acusación, los hechos se remontan a las 21.20 horas del 31 de mayo de 2024. El procesado circulaba por la A-66 al volante de un Peugeot 307, propiedad de un tercero, después de haber ingerido alcohol en una cantidad que, según la Fiscalía, reducía de forma significativa sus capacidades de reacción y conducción. Siempre según esta versión, al llegar a la altura del punto kilométrico 24,25, en sentido creciente, el acusado realizó un cambio al carril central sin percatarse de la presencia de una motocicleta que circulaba correctamente por esa vía.
La colisión fue especialmente violenta. El coche impactó contra la moto y arrastró a la conductora durante más de un centenar de metros. El escrito fiscal detalla que el conductor no accionó el freno hasta recorrer 116,50 metros desde el momento del choque. Como consecuencia del impacto, la víctima sufrió heridas de extrema gravedad y fue trasladada al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde finalmente falleció. Tras el accidente, agentes de la Guardia Civil practicaron al conductor las pruebas de alcoholemia, que arrojaron resultados de 0,58 y 0,59 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, cifras superiores al límite legal permitido.
Además de la petición de prisión, la Fiscalía reclama seis años de retirada del permiso de conducir y considera que los hechos constituyen un delito de homicidio por imprudencia grave en concurso con un delito contra la seguridad vial. En el ámbito civil, la aseguradora ya ha abonado parte de las indemnizaciones a la familia de la fallecida. El esposo recibió más de 224.000 euros y el hijo menor cerca de 223.900 euros. Sin embargo, ambos mantienen reclamaciones adicionales por perjuicio patrimonial y lucro cesante derivados de la pérdida de ingresos y otras consecuencias económicas vinculadas al fallecimiento.
En concreto, el marido reclama otros 70.000 euros por la cancelación de una opción de compra que, según sostiene, se vio frustrada tras el accidente, además de compensaciones por pérdida de ingresos correspondientes a 2023 y 2024. También se solicita que se indemnice al menor por esos mismos conceptos. La madre y la hermana de la víctima, por su parte, ya han sido indemnizadas y no mantienen reclamaciones adicionales. El acusado contaba con antecedentes penales por otro homicidio imprudente, aunque estos ya se encuentran cancelados y no computan a efectos de reincidencia.