La Guardia Civil investiga al menor y al progenitor, de 53 años, como cooperador necesario por permitir que el niño manejara el vehículo en el estacionamiento de un restaurante próximo a Gijón. No ha sido el único caso de este verano en Asturias

La Guardia Civil ha investigado a un menor italiano de 11 años por conducir un turismo así como a su padre, de 53 años y vecino de Roma (Italia), en calidad de cooperador necesario por permitir presuntamente que el niño utilizara el vehículo. Los hechos tuvieron lugar el pasado 25 de agosto, alrededor de las 18.00 horas, cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana del puesto de Candás observó un turismo que circulaba de forma anormalmente lenta en la zona de estacionamiento de un restaurante próximo a Gijón, a la altura del kilómetro 20,900 de la carretera AS-II, que comunica Oviedo y Gijón.
Los agentes procedieron a identificar a los ocupantes del vehículo y comprobaron que quien se encontraba al volante era un menor de 11 años, mientras que el otro ocupante era su padre, de 53 años. La actuación se enmarca en una operación de la Guardia Civil que ha llevado a investigar a dos menores de edad por conducir vehículos sin haber obtenido nunca autorización administrativa, además de a los respectivos propietarios o acompañantes de los turismos como presuntos cooperadores necesarios.
No ha sido el único caso este verano en el Principado. El otro se produjo el 21 de julio, en torno a las 18.15 horas, en la carretera AS-238, entre Avilés y Luanco, cuando una patrulla del Destacamento de Tráfico de Gijón detectó un vehículo que circulaba de manera irregular, con aceleraciones y deceleraciones bruscas y llegando casi a salirse de la vía por el margen derecho. Tras detener el turismo, los agentes comprobaron que el conductor también era menor de edad y carecía de permiso de conducción. En este caso viajaba como acompañante el propietario del vehículo, un hombre de 63 años y vecino de Avilés.
Las diligencias de ambos casos fueron asumidas por el Equipo de Investigación de Siniestros (EIS), con base en el Destacamento de Tráfico de Gijón, y remitidas a la Fiscalía de Menores de Oviedo y a los Tribunales de Instancia de Avilés y Gijón, respectivamente. La conducción de un vehículo a motor sin haber obtenido nunca permiso o licencia está tipificada como delito contra la seguridad vial. En el caso de los adultos investigados, la Guardia Civil señala que podrían responder como cooperadores necesarios por permitir o facilitar el uso del vehículo a sabiendas de que el conductor carecía de autorización. El Código Penal contempla para este delito penas de prisión de tres a seis meses, multa de 12 a 24 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En cuanto a los menores, la Fiscalía puede adoptar medidas de carácter sancionador y educativo, como tareas de concienciación vial o cursos de seguridad vial.