El Gobierno alega que el PVC es más resistente a la degradación provocada por los ambientes marinos; por ahora, se intervendrá en los muelles de Castropol, Figueras, Navia, Puerto de Vega, Cudillero, La Arena, Luanco, Candás, El Puntal, Lastres, Ribadesella y Llanes

El Gobierno asturiano tiene decidido sustituir la madera de iroko del pavimento de sus puertos, un compuesto que se ha visto degradado por las condiciones marinas, por nuevos materiales de fibra. Así, para sustituir el suelo de los pantalanes se contempla el empleo de tablas de policloruro de vinilo combinado (PVC) con fibras orgánicas que imita a la madera. Y, en ese sentido, el Ejecutivo tiene en marcha un proceso de licitación para tal fin que asciende a 604.259 euros, IVA del 21% incluido. La licitación está prevista para las anualidades de 2026 -150.000 euros- y 2027 -los 454.259 restantes-. El plazo límite para que las empresas presenten ofertas finaliza el 14 de mayo, y las intervenciones afectarán a los puertos de Castropol, Figueras, Navia, Puerto de Vega, Cudillero, San Juan de la Arena, Luanco, Candás, El Puntal, Lastres, Ribadesella y Llanes.
Según la documentación que acompaña a la licitación, la Administración busca con esa sustitución de madera por PVC mejorar la seguridad y la durabilidad en el entorno marino. «Los pavimentos actualmente existentes en los pantalanes instalados en estos puertos son de madera de iroko y han llegado a un grado de envejecimiento tal que produce roturas continuas, con el consiguiente peligro de accidente para los usuarios de las instalaciones, motivo por el cual se considera necesario acometer a la mayor brevedad posible las actuaciones proyectadas para renovar el pavimento existente en los citados pantalanes», señala el Ejecutivo asturiano en la memoria justificativa. Y añade que la de iroko es una madera «en desuso», precisamente ante la aparición de nuevos materiales de fibra, que no son alterados por el ambiente marino.
Todo va hacia materiales naturales y el Princioafo a poner plástico